El gato no cubre las heces

La creencia popular indica que los si el gato no tapa las heces es por una cuestión de higiene y nada más lejos de la realidad.

Cuando uno tiene gatos debe estar atento a cada señal ya que en los pequeños actos nos están enviando mensajes importantísimos. Y cuando el gato no tapa las heces, se encienden las «red flags».

El gato no tapa las heces


Me gusta poner ejemplos personales porque suelen ser bastante claros a la hora de explicar un problema. Y si ustedes siguen las aventuras de Curni Lov y el Dr. Oli Shapiro sabrán que estamos intentando que la relación entre ellos mejore. Y aunque las cosas están encaminándose lentamente, la novedad del día es que el gato no tapa la caca.
¿Qué significa esto? Que nos está avisando que él es quien manda.

Pero vayamos por partes y repasemos un poco el problema en general. Si el animal muestra una actitud diferente, sobre todo relacionada con la litera, hay que observarlo e ir al veterinario. Una vez descartada cualquier patología, pasaremos a revisar todo lo demás.

El cuarto de baño felino

Hemos hablado muchísimo sobre la caja sanitaria y la importancia de ubicarla en una zona transitada de nuestro hogar. Y ni hablar del tipo de litera (baja, amplia, cómoda) o de la arena (sin perfume, sin polvo, etc). Lo importante acá es priorizar las necesidades felinas antes que las nuestras. Recordemos las palabras de Jackson Galaxy: «Si no podés lidiar con la caja sanitaria no tengas gatos». Ellos son muy limpios y por eso el baño siempre debe estar impecable: las bandejas deben lavarse con agua y jabón blanco quincenalmente pero hay que recoger las deposiciones dos veces al día, mínimo.

Entiendo que muchas veces, en medio de la locura diaria, se nos pasa dejar a punto el baño felino pero debe ser lo primero a revisar al arrancar el día. Si el baño no está en condiciones, empezarán a hacer sus necesidades en otros lugares o algo mucho peor como dejar de orinar. Lamentablemente, los humanos aún no sabemos manejarnos bien con los gatos y muchas cosas las pasamos por alto por ignorancia. En el #5 de nuestra revista entrevisté a la MV Gaby Despuys para hablar sobre la enfermedad de tracto urinario. Es una nota muy interesante para tener a mano.

La regla básica que nunca debemos olvidar: 1 gato = 1 caja + 1

En casa hay tres bandejas ubicadas estratégicamente: una en el baño, otra en un pasillo y otra en el comedor diario. Entonces, la rutina diaria arranca así: medito, peino a la gata, le aplico flores en el manto, me ducho y me lavo los dientes. Y mientras pongo la pava a calentar para hacer el té, hago limpieza de baño rapidito y luego, les sirvo la comida con unas gotas de agua caliente. De este modo ellos pueden hacer sus necesidades tranquilos antes o después de comer. Lo mismo a la noche: me ducho, me lavo los dientes y antes de acostarme, dejo las bandejas limpias para que no haya sorpresas durante la madrugada.

La arena sanitaria

Existen muchos tipos de arenas: aglutinante, arenosa, mineral, de sílice, ecologíca, perfumada. A veces, las piedras normales molestan las huellitas de nuestros gatos y por eso acudimos a las aglutinantes o arenosas. Y eso conlleva otros problemas graves como el asma por polvillo. Lo ideal es dejar que él elija y evaluar.
Todos los días, cuando limpiamos la caja, hay que volver a completarla pero sin taparla del todo: el gato debe tener piedritas suficientes como para cubrir las deposiciones pero… ¡no tanta cantidad como para sacar todo afuera con las patas! Ohmmmm.

No aprendió a tapar la caca


Muchos gatos no aprendieron nunca a tapar la caca. Y no lo hacen justamente porque no lo consideran algo innato ya que no lo aprendieron de su mamá. ¿Qué hacer? Comprar un arenero grande, bajo y de fácil acceso y enseñarle a tapar lo que hace con amor y paciencia, usando su propia patita. La mayoría reacciona de modo positivo por eso insisto en que debe hacerse con amor y paciencia para que no le tomen idea la litera.

Territorialidad

Los gatos se comunican de muchas formas y una de ellas es a través de los olores. Y aquí aparece la territorialidad: en la caca y la orina están las feromonas relacionadas con el marcaje del territorio. Entonces aquellos mensajes que envíen a través de estos olores, serán muy concretos y específicos para que otros animales, al percibirlos, puedan decodificarlos y obtener información. Por eso perros y gatos cubren las cacas, para tapar el olor y que su territorio no sea localizado.

Enterrar los excrementos es una señal de sumisión porque el animal da a entender que no es una amenaza para los que conviven con él. Y es acá donde aparece mi gato, Dr. Oli Shapiro. ¿Por qué no entierra la caca? ¿Qué es lo que le quiere decir a la gata?
Si bien nosotros usamos feromonas y flores de Bach, el trabajo para lograr una buena convivencia felina es largo y a veces, eterno. Y aunque hay varias cajas a disposición, él tiene su favorita y es allí donde elige «hacer». En el momento en que Oli decide no tapar sus excrementos es porque está dejando bien claro el «acá mando yo».
En ciertos hogares con muchos gatos es normal que haya uno que no tapa y otro que lo hace por los dos. Hasta hace unos meses, Curni era la que cubría los deshechos del otro pero ahora eso también cambió.

Problemas de salud

¿Existen algunas patologías que lleven al felino a no enterrar sus heces? Sí. Una muy frecuente es la artritis pero no es la única.
Mi gato Amtommio dejó de cubrir la caca cuando el dolor era casi tan fuerte que ya no le quedaban fuerzas para entrar en el arenero. Por eso insisito tanto en que hay que observar mucho al animal pero sin obsesionarse. Y siempre procurarle una caja baja y de fácil acceso.

Pero volvamos al Dr. Oli Shapiro: ni bien descubrí la novedad, llamé a una de sus veterinarias e hicimos análisis completos de sangre, orina y materia fecal para descartar cualquier patología subyacente. Al estar todo okey, nos enfocamos en el tema conductual y la lucha por el territorrio. Los gatos suelen ocultar dolencias y enfermedades y cuando muestran algo, suele ser tarde. Por eso debemos estar atentos a todo lo que pasa. Y aprendamos a usar la caja sanitaria como si fuera whatsApp: mucho de lo que tengan para decir, lo dirán desde ahí.

La bandeja sanitaria

El gran error de los tutores de gatos radica en no querer lidiar con la bandeja sanitaria. Para ellos, cuanto más oculta y cerrada, mejor. Y sin importar lo que ocurre con el animal.

La gata de una de mis amigas tiene problemas urinarios y renales. La comida seca ha desencadenado esta situación pero la elección de la caja de arena no ayuda. «Ella saca las piedritas de la caja y yo no quiero limpiar el piso cada vez que tiene que orinar. Lo solucioné comprando una litera cerrada y piedritas de gel», me dijo. ¿Dónde está ubicada la caja? En el lavadero, junto al lavarropas.

La bandeja sanitaria cerrada

1. Lidiar con la bandeja sanitaria.

Hace muchos años, ni bien llegaron mis primeros gatos, una de las cosas que más lamenté fue no tener lavadero en casa. «Si tuviera uno podría poner las piedritas allí en lugar de tenerlas a la vista de todos». Ese es el primer error que todos cometemos: querer ocultar las literas. Cuando están en la naturaleza, los gatos disponen de un espacio sin límites para hacer sus necesidades. ¡Y encima, al aire libre! Entonces, ¿dónde debemos ubicarlas? En lugares socialmente activos. A diferencia de otros animales, ellos nos hacen el gran favor de orinar y defecar en una bandeja y nosotros, en vez de estar agradecidos, buscamos «peros» y nos sorprendemos porque sacan las piedritas afuera o mojan el sillón. Realmente no es justo.
El segundo gran error es no respetar la fórmula: 1 gato = 1 caja + 1. Es decir: si en casa hay dos gatos, el número de areneros debe ser tres. El baño del gato o bandeja sanitaria debe atenderse a conciencia. No es lo mismo comprar una marca de piedritas que otra. ¿Quién debe elegir la arena? ¡El gato, desde luego! Tampoco es lo mismo usar una bandeja cerrada que una baja, abierta y accesible. La limpieza es otro punto fundamental: nada de perfumes, lejía ni desodorantes. ¿Cada cuánto se lavan? Una vez por mes, usando agua caliente y jabón neutro o algún producto enzimático. Y se limpian diariamente, dos veces: mañana y noche.

A muchos gatos, sobre todo a medida que van haciéndose mayores, les cuesta mucho entrar a la caja por eso, lo ideal, es que sea 100% cómoda. ¿Querés tener gatos? Entonces, deberás aprender a lidiar con la caca y el pis incorporando cajas de arena en zonas transitadas del hogar. Los problemas urinarios son una emergencia veterinaria y muchas veces empiezan por una mala alimentación o una mala elección de la bandeja.

2. Analizando casos.

En el #114 de nuestro podcast, repasamos algunas cosas puntuales sobre el tema y revisamos dos casos muy diferentes pero con un denominador común: en ambas casas hay una sola bandeja y encima, cerradas.
El tema es complejo y muy incómodo ya que por lo general se prioriza la necesidad humana antes que los requerimientos del animal. Por esta razón siempre hacemos hincapié en no humanizar a nuestros gatos y perros. De este modo, evitaremos pasar por alto sus necesidades más básicas.

Caja sanitaria

En el episodio #113 de nuestro podcast hablamos largo y tendido sobre la caja sanitaria: dónde colocarla, qué arena elegir, cuántas tener. Y lamentablemente nos dimos cuenta de que a la mayoría de los dueños (solo hablamos de humanos y tutores cuando son responsables a la hora de cuidar a sus animales) prefieren una litera estética para tener que lidiar poco y nada con el pis y la caca. Jackson Galaxy dijo una vez: si no son capaces de lidiar con la caja sanitaria (con todo lo que eso implica) no tengan gatos. Es duro, un poco tajante pero 100% real. ¿Te molesta que el gato tire arena fuera de la caja? No tengas gato.

En este video se puede ver perfectamente las consecuencias de una mala elección: la caja es incómoda para el animal porque un gato debe poder salir y entrar fácilmente de ella. Y el humano (o dueño, en este caso), debe poder tener control de las deposiciones. Este tipo de bandeja viene con limpiador automático. Si está pasando algo con el tracto urinario del gato, la persona no se va a dar cuenta hasta proceda al recambio.

Aquí podemos ver otros dos inconvenientes: no hay vías de escape porque la colocaron en un rincón, lo que dificulta más el acceso. ¡Y las piedritas! Las huellitas de los gatos son muy sensibles y eso hay que tenerlo en cuenta a la hora de elegir la arena sanitaria. Miren cómo pisa este gatito. No está para nada cómodo.

La peor caja sanitaria

Este tema es interminable y por eso muy pronto volveremos a grabar otro episodio para completar la idea pero hagamos un resumen:
– 1 gato = 1 caja + 1
(Si hay un gato debemos tener dos literas).
– Cada caja sanitaria debe estar ubicada en un lugar socialmente activo y separadas.
– Las cajas deben ser bajas, cómodas, grandes (para que pueda moverse sin dificultad).
– Deben limpiarse a diario y lavarse con agua caliente y jabón neutro una vez por semana.
– La arena la debe elegir el gato.

Si todavía no escuchaste el episodio #112, hacelo. Te va a ayudar mucho a resolver algunas cuestiones importantes.

Cómo elegir la mejor arena sanitaria

Actualmente hay una gran variedad de arena sanitaria para gatos pero lo cierto es que muchos elegimos según el precio y olvidándonos de la necesidad y el gusto del animal.

Si tienes hay un gato en la casa es probable que, a la fuerza, te hayas convertido en un experto en arena sanitaria. ¿Las más caras son mejores que las comunes? ¿Las piedras de sílica absorben más que los pellets? Es importante destacar que al vivir en una sociedad de consumo, las estrategias de marketing usadas por las empresas suelen ser muy poderosas y al final del día, uno no sabe muy bien qué elegir y termina confundido.

Arena sanitaria

1. Un poco de historia.

Ed Lowe y su gato

Edward Lowe trabajaba para la empresa de su padre vendiendo absorbentes industriales. Un buen día, su vecina Kaye Drape, se acercó para pedirle un poco de arena para gatos: la nieve había congelado la que tenía en el patio y la ceniza no era buena aliada porque el gato dejaba toda la casa manchada. ¿Qué hizo Lowe? Le dio arcilla granulada. Kaye quedó tan encantada que volvió a comprar más y más.
Rapidísimo, al ver el éxito que su idea estaba teniendo en el barrio, consiguió unas buenas bolsas de papel, las rellenó con arcilla y las bautizó «CAT LITTER». Al principio, los comerciantes de la zona se negaban a aceptar el producto: les parecía ridículo cobrar por algo que se podía conseguir gratis en cualquier lado. Por suerte para muchos, Lowe no bajó los brazos y siguió adelante con el proyecto. En 1964 fundó Tidy Cat y se hizo millonario.

En casa comprábamos las piedras comunes (etiqueta negra) y alguna que otra vez, pellets o viruta de madera, pero algo no andaba bien con esta elección: uno de los gatos empezó a comer piedritas y a orinar al costado de la caja. Entraba, pisaba con cierta desconfianza y siempre dejaba parte de su cuerpo “un poco” afuera. Lo primero que hice fue comprar un baño más grande pero tampoco solucionó del todo el problema. Entonces, decidí cambiar las famosas piedras por arcilla aglutinante. Lo que hice fue poner las aglutinantes en dos de las tres cajas y dejar las comunes, en el baño extra. Para mi sorpresa, los gatos “clausuraron” la caja adicional y no volvieron a usarla hasta que, pasado unos días, la cubrí con piedritas nuevamente.

El gran problema con este tipo de material es que llena la casa de polvo y daña los pulmones de los gatos. Entonces, cuidado! Hay que poder encontrar un equilibrio entre aquello que le gusta al animal y le hace bien. Y a veces es muy complicado. Las piedritas comunes le hacen doler las huellitas pero la aglutinantes le provocan problemas respiratorios, ¿entonces?

La arcilla aglutinante está hecha de bentonita que, si bien es absorbente y por su textura es lo más parecido a la arena, no es biodegradable. Si tienen gatos menos quisquillosos, que se adaptan con facilidad a todo tipo de materiales “sanitarios”, pueden elegir alguna marca más amable con el medio ambiente como los pellets. Eso sí: tengan mucho cuidado con las piedritas de sílica porque pueden lastimarle las almohadillas y si las comen, podría general un problema serio. 

Una vez elegida la arena, hay que ocuparse del otro gran tema: limpieza, mantenimiento y ubicación de la caja sanitaria. La regla de oro es: 1 gato = 1 caja + 1. Esto significa que si tenés tres gatos, deberás distribuir 4 cajas por toda tu casa. Y ubicarlas en lugares socialmente activos. ¿Cómo deben ser estas cajas? Bajas, amplias y cómodas y de fácil acceso.


«Mantener la caja de arena en perfectas condiciones es el secreto para controlar el olor en las cajas de arena, lo cual beneficiará a todos los miembros de la familia, incluido tu gato», dice Karen Becker.

Problemas de obstrucción urinaria en gatos

Los problemas de obstrucción urinaria en gatos son algo frecuentes, sobre todo en machos castrados, con sobrepeso y sedentarios. Limpiar la caja de arena dos veces al día es un modo de poder controlar las deposiciones de nuestro animal y chequear que esté saludable.

Cuando insistimos en que no hay que tener más de tres gatos, es justamente para poder controlar cualquier signo de enfermedad que pueda presentarse. Si alguno vomita o tiene problemas de obstrucción urinaria, ¿cómo sabés cuál de todos fue? Y lo más importante: cualquier gato con problemas para orinar, puede tener la uretra obstruida, lo que constituye una urgencia veterinaria.

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Vayamos por partes: el agua es lo más importante al considerar la salud del tracto urinario de nuestros gatos y por eso, la alimentación de ellos debe ser fresca y naturalmente balanceada, apta para carnívoros obligados. Los gatos, son los únicos animales que se hidratan a través del alimento. Cuando están en la naturaleza y cazan una presa, esta tiene un 80% de agua. Lo mismo cuando le damos alimentación barf o fisiológica. Por eso es tan pero tan importante que los veterinarios empiecen a estudiar nutrición y dejen de recomendar el alimento seco para los felinos. Las croquetas momificadas (mal llamado balanceado) tienen entre un 3 y un 8% de agua, lo que mantiene al animal en una deshidratación crónica leve y permanente. Darle alimento seco al gato, aumenta considerablemente el riesgo en el desarrollo de enfermedades como la renal y el fludt.

«¿Queremos un animal que simplemente sobreviva o uno saludable?»
(Lisa Pearson).

Un gato que consume alimento apropiado para su especie, no va a tener problemas de obesidad ni va a padecer deshidratación crónica. ¿Por qué las croquetas producen esto? Porque son secas. El gato se hidrata a través de la comida. Este alimento que muchos profesionales indican como lo mejor para nuestras mascotas, está compuesto por sub productos de dudosa calidad y no aptos para gatos: harinas de pico, pata, cresta, harina de carne, parte de vacas que no se pueden vender. También tienen granos, azúcar, conservantes, aditivos, productos que las vuelven adictivas para el olfato y el gusto del animal. ¿Pueden los gatos y perros comer granos? NO. Ni arroz, ni trigo, ni maíz. Tampoco deben comer papa.

Los gatos, consumen el doble de agua cuando se los alimenta con una dieta húmeda en lugar de alimentos secos porque además, contabilizamos el caldo de huesos y el agua del cuenco. Al modificarle la alimentación, baja el stress que le provoca una «nutrición» inadecuada y su salud mejorará. Y no solo eso, bajará de peso y estará más activo.


Es fundamental, que en caso de presentarse un problema urinario, se reduzca la inflamación en el cuerpo del animal, eliminando alimentos ricos en carbohidratos, pro-inflamatorios como: maíz, trigo, arroz y mijo. ¿Cuáles son los ingredientes del Urinary? «Arroz, harina de subproductos de pollo, proteína vegetal purificada (L.I.P.*), grasas animales, harina de gluten de maíz, sales minerales, fibra vegetal, hidrolizado de hígado, aceite de pescado, aceite vegetal, huevo en polvo, vitaminas, fructo-oligosacáridos (FOS), DL-metionina, oligo-elementos, colina, cloruro de glucosamina, taurina, oligo-elementos quelados, extracto de rosa de la India (rica en luteína). *L.I.P.: proteína seleccionada por su elevada asimilación».

Nota: en el #5 de Hello Cats, entrevistamos a la veterinaria Gabriela Despuys para hablar sobre los problemas urinarios en gatos.

Quiero que el gato use el inodoro

Los gatos deben ser respetados por lo que son y como tutores responsables, deberíamos entender eso de una vez por todas. Sin embargo, hay gente que todavía insiste con la maldita idea: «quiero que el gato use el inodoro».

Algunos sitios «especializados» en gatos suponen que está muy bien que los animales utilicen el WC e incluso dan instructivos para que aprendan más fácilmente a hacerlo. Sin embargo, esto va en contra de los instintos primarios del animal. Por eso, para mí, la frase «quiero que mi gato use el inodoro» es demencial.

Quiero que mi gato use el inodoro

Los seres humanos podemos equivocarnos, desde luego. Pero el aprendizaje es crucial porque forma parte de la evolución. Nosotros, al principio, pensábamos muy diferente. Incluso, hemos llegado a subir fotos de animales vestidos en nuestra cuenta de twitter. ¡Y he llevado a mis gatos a fiestas de amigos, poniéndolos en situación de riesgo! Luego uno madura, lee, investiga, estudia, aprende y la mirada cambia. Sobre todo cuando nos preguntamos si, estando en la naturaleza, el animal haría esas cosas. 

Lo más importante acá es respetar su ser animal. Ya bastantes cosas hacemos cuando lo incorporamos a nuestra vida: lo castramos, lo mal-alimentamos y lo encerramos. Por eso, cuando nuestros seguidores preguntan sobre domesticar al gato para que pueda usar el baño humano y nuestra respuesta fue NO.

Hay cuestiones higiénicas que uno debe contemplar. Además, el gato podría perder el equilibrio y caerse en el inodoro lo que podría ser una experiencia traumática para él. Por su parte, Jackson Galaxy, el experto en comportamiento felino y presentador del programa «Mi gato endemoniado» (Animal Planet), dijo lo siguiente:

La idea es una locura. Eso simboliza cambiar la naturaleza de un gato para que se adapte a tus propósito. Si no quieres lidiar con la caja de arena y la pala, no tengas gatos”.

Un felino debe poder cazar, atrapar, matar, comer, lavarse y dormir. Y en muchos casos, todo eso debe hacerlo indoor. Entonces, demos gracias que aprenden a usar la caja sanitaria en lugar de orinar libremente por todo el departamento. Y no intentemos convertirlo en algo que no es poniéndole ropa y obligándolo a usar nuestro baño.

Elegir la caja sanitaria de un gato no es un tema menor. En general, se recomienda tener siempre una extra, es decir: si hay dos gatos en la casa, deberíamos tener una caja para cada uno y una más. Un número de cajas de arena adecuado ayuda a prevenir problemas de comportamiento, como hacer pis o defecar fuera del arenero e incluso problemas veterinarios, como la cistitis idiopática felina. Los gatos son muy quisquillosos y es importante mantenerla en muy buenas condiciones, no solo por ellos sino también por nosotros. Hay que cambiarla cada dos años y lavarla con jabón neutro y agua caliente cada dos semanas.