No quiero que el gato me muerda

Quiero tanto a Grillo que me resulta imposible de explicar y nada me pone más feliz que verlo aparecer en la terraza o el jardín. Sin embargo, tengo las piernas todas marcadas porque a veces, en el momento menos esperado, me da un mordiscón. Realmente no quiero que el gato me muerda pero… Lo peor de todo es que como mi mamá vive al lado de casa, él también pasa a visitarla. Sobre todo si escucha mi voz en la cocina. Y hace unas semanas, la mordió también a ella y fue todo un escándalo.

No quiero que el gato me muerda

Los gatos no muerden sin razón alguna y la mayoría de las veces esto tiene que ver con una reacción frente a una amenaza. Pero ojo, también puede que sea un modo de juego del michi. Si observamos a dos gatitos jugando, generalmente veremos garras y mordiscos por aquí­ y allá. Mis gatos también me muerden como parte del juego pero es una mordida suave, casi sin clavar los dientes y nunca hay heridas ni sangre ni dolor.


En nuestro canal de youtube, subimos un video explicando esto. Es que cuando un gato nos muerde lo primero que hay que entender es que, muchas veces, está llevando a cabo una conducta social que le es propia aunque a nosotros no duela o no nos guste. Ojo, también puede ser por estrés. Es decir: el animal nos quiere decir algo y nosotros no lo entendemos. Grillo, mi vecino, se pone ansioso cuando me ve. Y lamentablemente esta reacción está directamente relacionado con lo que ocurre en su casa, con sus dueños y eso me excede. ¿Ellos le pegan? ¿Lo molestan? ¿Juegan usando manos y pies? ¿Le prestan atención o lo dejan siempre solo? ¿Por qué está tan ansioso? ¿Se siente mal?

Lo importante es mantener la calma y no gritarle, ni pegarle ni retarlo. Aunque parezca imposible. Uno reacciona por instinto y hay cosas que no puede controlar como el grito o el reto. Entonces, simplemente nos alejaremos y dejaremos de prestarle atención. La idea es que el gato asocie esto con el fin del juego. También podemos permanecer inmóviles y esperar que se vaya. O decir un fuerte y contundente AUCH como para mostrarle que nos la mordida nos provocó dolor y acto seguido, alejarnos de él­ y dejarlo solo. Es fundamental equilibrar esto con el famoso refuerzo positivo: mimos y premio si el gato está tranquilo y se comporta con amorosidad.

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Las mordeduras pueden provocar infecciones. Siempre hay que limpiar y desinfectar muy bien la herida y si hay hinchazón, dolor y la infección no remite, hay que ir al médico. No los quiero alarmar pero mi abuela Sabina perdió una pierna por no ir al médico rápido ni bien la herida se puso fea.

 No hay que olvidar que los dientes del gato, cuando muerden, sueltan bacterias que van más profundo y pueden provocar una infección. Ni hablar de las uñas.


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El duelo por la pérdida de un animal

La vida está hecha de momentos, por ende, las pérdidas son inevitables. Si bien tuve tiempo de prepararme para la partida de mi gato, el duelo por la pérdida de un animal puede ser algo insoportable.


Lo primero que hice cuando Amtommio llegó a mi vida fue googlear “¿cuánto vive un
gato?” La respuesta me alegró mucho porque la expectativa de vida de los animales se
había incrementado. Y si bien lo más probable es que vivamos más que ellos,
sobreponernos luego de transitar el duelo por la pérdida de un animal puede volverse muy
complicado.

El duelo por la pérdida de un animal

«No solo hay que aprender a dejar marchar las tensiones, sino también al moribundo. Si sientes apego y te aferras a la persona que ha de morir, es posible que sientas mucho dolor innecesario y que le resulte a ella mucho más difícil soltarse y morir en paz», dice Sogyal Rimpoché. Mi padre murió en el año 2012. Como un acto reflejo, traté de mantenerme fría y práctica durante toda su enfermedad, leyendo libros sobre la vida y la muerte y hablando del proceso en terapia. Horas antes de su partida, me acerqué a su cama, le di un beso y le dije: «andate, viejo. Vamos a estar bien». Entonces supe que era el momento. Cuando me llamaron del sanatorio esa madrugada, tuve un rash en todo el cuerpo y un ataque de ansiedad. Fue algo instantáneo e inmanejable.

La verdad es que yo esperaba que un milagro salvara a mi gatito dorado pero ese milagro no ocurría; tampoco podía quitarme esa maldita presión en el pecho que anticipa lo malo. Hasta que en abril del 2019, mi amiga Julieta Ulanovsky me dijo «cuando llegue el momento de dejarlo ir, lo vas a saber. Te lo prometo». Y al igual que había ocurrido con mi padre, un día me desperté, miré a Amtommio quejándose y le dije «andate, vamos a estar bien». Y lo llevé a dormir. Fui sola porque mi tía estaba muy grave y no quería generar un drama extra a mi familia. Acto seguido tuve un rash y se bloquearon mis vías respiratorias.

Jackson Galaxy dijo una vez que cuando alguien muere, revivimos otras pérdidas. Como si la puerta a esa herida volviera a abrirse. Por eso sentí la partida de mi gato como un tsunami. Él enfermó en el 2015, cuando aún no había terminado el duelo por la muerte de mi papá. Y si bien Amtommio tenía un fibrosarcoma, con la alimentación para carnívoros estrictos y el tratamiento, pudo llevar divinamente todo el proceso. El mayor problema era mi miedo porque los gatos absorben lo que nos pasa como si fueran esponjas. Y yo no quería tocarlo ni jugar con él porque sentía pánico de encontrar nuevos tumores. Literalmente me hacía la boluda encontrando mi sostén en la negación.

«La negación es la forma que la mente utiliza para protegerse temporalmente de la información que es demasiado dolorosa para ser aceptada en el momento en que se recibe», afirma Karen Becker.

Coco


Perder un animal muy amado y confesar públicamente nuestro dolor puede ser abrumador. Mi familia jamás lo entendió y me daba vergüenza explicar lo que estaba sintiendo a mis amigos. Aún así, mamá plantó lavanda en el lugar donde Amtommio está enterrado. Pero esto no solo me ocurrió a mí: Belén, una querida seguidora de twitter, me confesó que no daba más del dolor tras la muerte de su perro pero que a su entorno, le resultaba algo banal. «Toda mi estructura familiar se cayó tras su partida. Él le tenía miedo a las tormentas, a las motos, a los ruidos en general. Hace cuatro años quedó ciego y al mismo tiempo le detectaron diabetes. Por diez años vivimos odiando los truenos, las fiestas.

Durante el tiempo que dura una enfermedad, uno está enfocado en salir adelante como sea. Tal vez por eso, cuando la persona o el animal muere, todo se derrumba. Los días se vuelven eternos, no sabemos qué hacer con las tormentas ni con la playlist que hicimos para que el gato no se sintiera solo en el final. 115 caciones sobre el amor, el renacimiento y la muerte.

Amalia

Pero el vacío tampoco se achica cuando el animal se va de golpe. Mi amigo Julián aún le da vueltas al asunto. Durante las largas noches de insomnio, nuestras charlas siempre terminan en lo difícil que es la vida sin Amalia. Los gatos, al ser escondedores por naturaleza, suelen mostrar los signos de la enfermedad cuando ya es muy tarde y queda poco por hacer. Amalia fue una de las primeras «gatas amigas» de #MiGatoDinamita. Su partida me golpeó fuerte.

«Yo vi llorar a Jackson Galaxy tras la muerte de su gato. Y él debe haber tenido muchos animales», le comenté a Belén en un intento por validar así nuestra pena. Si Jackson llora y está triste, todos los demás también podemos estarlo. Qué absurdo, ¿no? Permitirnos sentir dolor y tristeza es el único modo (saludable) de surfear el duelo.

Las etapas del duelo.


¿Sabías que llevar luto sirve para que los demás sepan que acabás de perder un ser amado y te apoyen? En Argentina ya no se usa pero el concepto es interesante ya que de algún modo, deja al descubierto ese dolor que ocultamos por vergüenza.

Elizabeth Kübler-Ross, en su trabajo On death and dying, señala las cinco etapas del duelo:

1. Negación
2. Ira
3. Negociación
4. Depresión
5. Aceptación.

El 2019 fue el año de la ira total. Estaba enojadísima, sobre todo con las últimas personas que lo atendieron. Y el solo hecho de tener que volver a pisar un consultorio me provocaba terror. No confiaba en nadie y no quería pasar por algo tan traumático nunca más.

Y si mi pena era palpable, la de mis otros gatos también. Amtommio siempre fue el centro de todo, desde el día uno. Era el gato alfa de la casa y su partida dejó muy solos al Dr. Oli Shapiro y Curni Lov. Con el tiempo, ellos fueron adoptando características propias de Tony para que yo no extrañara tanto. Y eso terminó repercutiendo en la salud de ambos. Demasiada responsabilidad.

Cada vez que cuento lo que pasa con mis animales, la gente frunce el ceño y me mira raro. Es bueno saber que ellos, al igual que nosotros, se manifiestan como pueden. Mili, la gatita de Belén, se crió con Coco. Y cuando él murió, ella empezó a dormir en los lugares propios del perro. Hasta que la tristeza creció tanto que dejó de comer. Cuando la llevaron a la veterinaria, estaba con 40º de fiebre. El estrés por la pérdida de su compañero le estaba jugando una mala pasada. Por suerte, ya está diagnosticada y en tratamiento.

La aceptación

Hay muchas cosas a tratar: la dinámica de la casa, el vacío, las conductas de todos, los cambios, nuestro estrés y el de ellos. Las feromonas ayudaban mucho en el proceso pero tuve que cortar el tratamiento cuando dejaron de conseguirse por los problemas de importación en el país. Eso no estuvo bueno y empezamos a deprimirnos. Oli orinaba fuera de la caja, perdió pelo, se daba atracones con comida, hurgaba la basura. Y la gata lo atacaba sin parar, impidiéndole estar cerca mío. Claramente ella había tomado el mando. ¿Yo? No podía dormir.

Por suerte, una amiga me recomendó a la veterinaria Julia La Valle y así comenzó el proceso de aceptación. Recuerdo que ni bien mencioné a Amtommio durante la primera consulta, me desmoroné y tuvo que abrazarme. Creo que fue la primera vez que pude desahogarme sin miedo ni vergüenza. Ella no solo me entendió sino que además pudo «leer» a mis gatos. Hubo una búsqueda y mucho amor.

Creo que lo que más me gusta de la medicina holística es el concepto del todo. Mis gatos son un todo integrado a mis emociones. Es imposible tratarlos a ellos sin saber qué nos está pasando como familia inter-especie. Y por eso, cuando alguien cercano enferma, «deberíamos» hablar de inmediato con el terapeuta floral y el veterinario. Explicarles la situación, formar grupo y pedir sostén. Digo «deberíamos» porque el momento suele llevarnos puestos. Y en ese desborde es muy difícil pensar. Nosotros tuvimos ese combo pero de forma intermitente y ningún tratamiento «entrecortado» funciona.

Altar del día de los muertos (2022)



La tinta no secó (uh)
Y en palabras dije muchas cosas (uh)
Pero en mi corazón
Todavía queda tanto por decir
No me voy
Me quedo aquí

No estás solo.




Hay millones de personas pasando por algo así en este mismo momento. Desde que arranqué con #MiGatoDinamita en twitter, he despedido a muchísimos gatos de seguidores y amigos. Cada vez que uno enferma y su humano me escribe, todo se pone difícil pero sepan que blanquear nuestras emociones, escribir sobre el dolor y la pérdida ayuda muchísimo. A mí me tomó años entender esto pero acá estoy.

Mi mundo ha cambiado por completo pero Amtommio no para de mandarme señales y su legado sigue intacto en este blog. Y la vida de Belén, tal como la conocía, también se vio alterada. Y aunque aún está en la fase de querer agarrar a su perrito cada vez que empieza a tronar, sabe que de este lado hay red para sostenerla.
Lo mismo Andrea, que perdió a Rayi hace muy poco y todavía se siente aturdida por el shock y el Chino, que aún no deja de llorar a Lulito. O nuestra querida Silvina Ocampo: los días sin Mishito son terribles pero gracias a él existe Flores4Patas. Asimismo acompañé a muchos: Valeria me pasaba el parte diario de Daisy y cuando partió, le escribió una poesía para incluir en la revista a modo de homenaje. Pepo, Dumas, Kitty, Perlita, Goody, Circe, Lady Michigan, Fidelia, Blanqui, Magnolia… La lista es grande, sí. Pero más grande es nuestro amor.

Somos afortunados. A pesar del dolor, la pena y el vacío, somos afortunados por haber podido formar parte de sus vidas.

El animal como objeto

Si el humano hiciera el esfuerzo de no molestar al gato por unas semanas, notaría un cambio de conducta rápidamente. Basta de tratar al animal como objeto.


El mundial y las fiestas o eventos (Halloween, Navidad, cumpleaños, casamientos) son fechas complicadas para los animales porque suelen tornarse abusivas. La gente con tal de ganar un like es capaz de cualquier cosa y usa al animal como objeto.

El animal como objeto

«El ser humano destruye todo», me dijo una vez una veterinaria. Y estoy de acuerdo. Solo él es capaz de aprovechar la euforia festiva para vestir a gatos y perros con camisetas, ponerles gorros de Papá Noel, cascabeles, rodearlos de guirnaldas y obligarlos a asistir a eventos que nada tienen que ver con su naturaleza. Internet, lamentablemente, fomenta esto y Pinterest se ha convertido en el mismísimo infierno: las personas no solo comparten fotos de animales disfrazados sino que suben videos donde se los puede ver comiendo todo tipo de alimento inapropiado y peligroso para su especie.

Hace unos días, la MV Ivana Álvarez publicó este posteo en su cuenta de instagram. En una época donde muchos obligan a sus animales «a llevar» los anillos hasta el altar, esto me parece esperanzador.


En el episodio #106 de nuestro podcast hablamos sobre la humanización animal y los problemas que esto acarrea. Porque no se trata simplemente de ponerle un bonete a un gato sino que va más allá. Y es ahí donde se ve claramente cómo el deseo del hombre se impone por sobre el bienestar de la mascota. Lamentablemente hay un gran mercado allá afuera que promueve esto.

Como editora de una revista de gatos, suelo leer a la competencia y el panorama es bastante aterrador: publicidades de ropa, ultraprocesados, cosméticos y accesorios para animales. El único collar que debe usar un gato es aquel que le permita colgar una chapita identificatoria. Si no hay chapita, no debe haber collar. También he visto cómo les cortan el pelo para dejarlos más lindos sin reparar en la importancia del manto protector.

Por su parte, la asociación veterinaria británica, asegura que algunos perros pueden sentir molestias o sufrir problemas respiratorios si su dueño le pone un disfraz. Afirmación que la organizadora de eventos (¡desfile de disfraces para mascotas!) Deepika Sharma niega rotundamente al asegurar que «los perros adoran llamar la atención y siempre se los ve muy felices cuando se los viste y adorna». Una completa locura. Claramente, el negocio es enorme. Y no va a terminar porque hasta el veterinario o etólogo más sensato es capaz de vender su alma por un puñado de dólares y promocionar productos nocivos, contradiciendo su discurso.

Hace unos días, empezaron a aparecer las primeras fotos de animales vestidos con camisetas deportivas. «A mi perro le gusta», «Yo amo a mi perro, ponerle ropa no le genera nada malo», «Solo lo visto para sacarle una foto. Si vos no lo entendés, es tu problema», comentan como si eso fuera una actitud inocente. Lamento informarles que de inocente no tiene nada. A tu perro no le gusta, a vos te gusta.

Heber Sibilia de «Dogs on holidays», explica: «cuando los humanizamos, poco a poco iremos erradicando de sus genes todas las costumbres que los hacen perro (o gato). Si entendemos que son animales sensibles, podremos darnos cuenta de que humanizarlos es sacarlos completamente de su eje».

Por eso tiendo a diferenciar dueños de tutores responsables. Un dueño es aquel que sostiene todo tipo de conductas abusivas que van desde comprar animales, alimentarlos con productos peligrosos (huesos cocidos, milanesas, fideos, dulces) y vestirlos mientras que el tutor responsable es aquel que quiere aprender cómo mejorar la calidad de vida de ese animal con el que convive. Y entiende, entre otras cosas, que es muy peligroso llevarlo suelto en el auto, permitir que se asome por la ventanilla, pasearlo sin correa o tenerlo en una casa repleta de plantas tóxicas.



Jackson Galaxy, por su parte, considera un acto irresponsable tratar de volver al gato o perro más humano de lo que ya es. «Me parece una falta de respeto y están cruzando una línea», insiste. En lo personal, me preocupa que no sepamos tolerar las diferencias y nos cueste tanto aceptar al otro por lo que es. ¿Por qué no tratar al perro como perro? Él no es tu hijo y no está mal que no lo sea.

Por eso también suelo remarcar la idea de propiedad. Compraste un perro, es tu objeto y vas a querer hacer con el pobre animal lo que sea, incluso con violencia, porque para eso lo pagaste. Y las relaciones no deberían darse de ese modo, nunca. No son tu propiedad, no seas abusivo. Willy, mi compañero del podcast, siempre me dice «si los seres humanos maltratan a sus hijos, por qué no habrían de hacer lo mismo con un animal». Tiene razón, ¿no?

El artista y antropólogo, Juan Manuel López Manfré, dijo en el #4 de Hello Cats: «Humanizarlos es algo cruel. Por el contrario, creo que hay que animalizar a los animales en el sentido de entender cuáles son sus necesidades, percibir qué les hace bien y qué les hace mal y tratar de acompañar y ser responsable desde esa perspectiva».

En definitiva, nada más lindo que crear un vínculo amoroso y respetuoso con un otro, en este caso con nuestros gatos y perros. Y entender que una camiseta de fútbol no está en su naturaleza y es un gesto tiránico, es el primer paso para que esa relación se convierta en lo que debe ser. «No puedo explicar lo que me sucede cada vez que abro instagram o Facebook y veo un animal disfrazado. Siento que mis entrañas se desgarran. Disfrazate vos, disfrazá a tu marido y queré a tu gato por lo que es. Dejemos a los animales fuera de esta frivolidad», concluye Jackson.


Juan Manuel López Manfré y su gato Pocho

El gato no me deja dormir

Salvo muy raras excepciones, todos los que tenemos felinos nos quejamos de lo mismo: «el gato no me deja dormir y no aguanto más». Esta situación suele romper el vínculo con el animal y en la mayoría de los casos, la historia termina de la peor maner. La buena noticia es que tiene solución y en este posteo vas a aprender a resolverlo.


El gato no me deja dormir

1. El conflicto.

¿Por qué el gato no me deja dormir? La respuesta es bastante sencilla: cuando están en la naturaleza, los mejores horarios para cazar son al amanecer y al atardecer, por eso están más activos en esos horarios. No solo porque es el momento más fresco del día sino porque sus presas también son crepusculares. Y acá algo a tener en cuenta: los gatos se consideran animales semidomesticados y suelen conservar su lado más salvaje. Y por eso, en el día a día doméstico, la mayoría dormirá mientras nosotros nos mantenemos activos. Para poder adaptar al gato a nuestro horario hay que resetear su reloj brindándole horarios fijos de comida. 

2. Basta de «tenedor libre».

Meses atrás discutí con Ani, una seguidora cuyo veterinario le había recomendado tener los tazones llenos de alimento. Permitir que vivan en una anarquía, con alimento a disposición las 24 horas, es un gran problema. ¡Y puede complicar la salud del animal ya que supone un desborde de todo tipo! Obvio, es mucho más fácil porque llenás los tazones hasta el tope y te olvidás pero la responsabilidad pasa por otro lado. Los que damos alimento fisiológico no tenemos estos vericuetos porque brindamos raciones fijas, a horario y jamás quedan más de 20 minutos en el plato.

¿Qué pasa si tu gato come alimento procesado (no lo recomendamos en absoluto)? Hablá con un veterinario sensato que te indique cuántos gramos diarios debe ingerir y ese número, lo dividís en 3 o 4. Esas serán las raciones a repartir a lo largo del día con intervalos de entre 6 y 9 horas y no más de eso. Por lo general, esa información la podés encontrar en el paquete o en la página del fabricante. Cuando leas la cantidad, notarás que estabas sobrealimentándolo. En incluso es probable que pienses que el gato va a pasar hambre. No te preocupes, eso no va a ocurrir.

3. La hora del juego.

Jugar con el gato es crucial. Ellos tienen momentos de soledad, en donde corren o ruedan con algún juguete y eso está perfecto pero también necesitan interactuar con nosotros y es ahí donde debemos «agendar» un horario de juego antes de la última comida. Pueden jugar dos veces al día pero esto debe ser algo de «todos los días a la misma hora» porque el gato es rutinario. 20 minutos de interacción es lo ideal pero debe ser tiempo de calidad: sin celulares ni nada que distraiga.

4. La hora de dormir.

Si vos te vas a dormir a la medianoche, la última comida la servirás a las 23:30 pero… antes de la cena, deberás jugar con él unos 20 minutos. Cuando veas que está realmente cansado y que ya se quiere echar, le acercás el plato. ¿Qué pasa cuando el gato enloquezca de madrugada y quiera volver a comer? NADA. Se lo ignora por completo: no hablás con él, no te levantás ni lo acariciás. NADA. Serán momentos muy difíciles y estarás irascible y al borde del abismo pero no queda otra. Vas a ver cómo en unos días la historia se revierte y empieza a dormir en el mismo horario que vos.

Esto se puede complementar con flores de bach y feromonas. Recordá que las flores son un tratamiento pero te aseguro que te van a ayudar muchísimo a transitar este proceso.

Terapia floral para gatos

Mi relación con las flores de Bach se remonta al año 2008: yo estaba pasando un momento pésimo y mi amiga Nadina me recomendó a su terapeuta floral. Ese primer aproach fue realmente extraordinario. Mi psicoanalista hablaba directamente con la persona que me armaba las preparaciones y así formaron un equipo de trabajo que me ayudó notablemente a superar ciertos cambios críticos en mi vida. Con los años y habiendo tenido tan buenos resultados, apliqué la terapia floral para mis gatos. Y el efecto fue aún mucho mejor.

Hay algo en los felinos, probablemente su extrema sensibilidad, que los vuelve más receptivos a las flores. Cuando llegó Curni Lov a casa, uno de mis gatos se estresó tanto que le bajaron las defensas y enfermó. En ese momento yo sabía poco y nada de animales y cometí el grave error de no hacer la adaptación y mi casa se convirtió en un campo minado. La veterinaria que atendió a Amtommio en aquella urgencia me reprendió severamente, haciéndome entender que había puesto en peligro a mis otros animales. Por suerte, todo se normalizó y Curni quedó oficialmente integrada a la familia. Pero para eso, debimos recurrir a las flores.

Terapia floral para gatos


1. ¿Qué son las flores de Bach?

Son una serie de esencias naturales utilizadas como remedios energéticos para tratar situaciones emocionales como miedos, fobias, stress, depresión, etc. Y de este modo, ayudar a que las personas puedan avanzar y evolucionar en su vida. Fueron descubiertas entre 1926 y 1934 por el médico, homeópata y bacteriológo inglés, Edward Bach y desde entonces muchos profesionales las utilizan para complementar tratamientos tanto de humanos como a nivel veterinario.

2. ¿Cómo funcionan en animales?

Según explica Silvina Ocampo de Flores4Patas: «los sistemas florales tienen valor terapéutico, existiendo múltiples preparados para abordar el tipo de padecimiento de nuestros animales. Ya sea para reactividad, agitación, angustia o miedo, todas estas esencias se preparan para ayudarlos, con una mejoría notable en la mayoría de los casos».
Hay muchas formas de tomarlas pero ella me arma unos «Splash» para que pueda vaporizar las flores por el manto de mis gatos. Eso crea un vínculo de amor y conexión difícil de explicar, a tal punto que vienen solos a buscar su dosis.

3. El duelo.

Cuando murió Amtommio, mis gatos sintieron muchísimo su ausencia ya que él era el puente, el nexo. Y yo no podía parar de llorar. Los humanos muchas veces olvidamos que los gatos son esponjas energéticas y todo lo que nos ocurre los afecta muchísimo. Mi estrés y mi pena se trasladó a ellos, que fueron adoptando actitudes de Tony como para que yo no lo extrañara tanto. Así fue como el Dr. Oli Shapiro empezó a sentirse algo perdido mientras que Curni Lov se volvía más intensa y agresiva. Nada de eso estaba bien.

4. Primera parada: veterinaria.

Lo primero que hicimos fue consultar con Julia Lavalle (veterinaria biológica) y hacer estudios completos en una clínica para descartar patologías subyacentes. Julia, con muchísimo amor, revisó la historia de vida de cada animal y la mía porque, como bien sabemos, todo lo que pasa en el hogar repercute en ellos. Tanto Curni como el Dr. Oli Shapiro estaban en perfectas condiciones pero había que controlar más el nivel de stress y les aplicó terapia neural.
Y entonces… ¡la pandemia, la neurosis colectiva y de nuevo los miedos!

5. Medicina energética.

Si bien medito desde el año 2010 no siempre puedo manejar correctamente la incertidumbre. Y la cuarentena hizo que muchas cosas olvidadas volvieran a aflorar. Hablando con Silvina, ella me propuso armar un tratamiento para mis gatos con el fin de ayudarlos a transitar todo ese torbellino de emociones porque yo hacía balancing, grounding y meditación pero ¿y ellos? Había que hacer algo y así fue que arrancamos con unos preparados puntuales para cada uno.
Las terapias florales no son algo mágico. Es fundamental tener paciencia, observar al animal para luego poder comunicárselo al profesional. Como dice Jackson Galaxy: «en un mundo perfecto, el cuerpo físico y el energético funcionan armónicamente pero en la vida real, en el aquí y ahora, hay muchos desequilibrios».

«Los tratamientos florales son una forma natural de cuidar y mejorar la calidad de vida del animal», comenta Silvina Ocampo.

6. Dr. Oli Shapiro.

El mundo sigue revolucionado y yo también. Por eso mi gato continúa tomando flores y buscando su eje. Hace unas semanas, Silvina hizo un preparado nuevo para ayudar a empoderarlo pero es tan sensible, que en pocas horas pasó por todos los estados: durmió, se escondió, se alejó de nosotros, intentó independizarse y orinó fuera de la caja. Los gatos son muy buenos a la hora de camuflarse para no ser vistos y, en este caso, resetearse. Hay días en que mi gato desaparece por completo de la escena y no lo volvemos a ver hasta la hora de comer. Los bloqueos energéticos hay que eliminarlos y mi gatito está intentando encontrar su equilibrio, cortando un poco el lazo conmigo y volviendo a ser más él.

Dr. Oli Shapiro by Eduardo Morcillo




Grounding

Tan vertiginosa es la vida moderna que los humanos no nos damos cuenta de todo lo que absorbemos al estar rodeados de productos electrónicos. Por eso es tan importante estar en contacto con el sol, el aire, el agua y la tierra. El earthing o grounding es una práctica maravillosa que consiste en estar descalzo sobre la tierra durante 30 minutos. Este contacto nos puede proporcionar beneficios conductuales y fisiológicos.

El movimiento proviene de la tradición japonesa de shinrin-yoku que significa sumergirse en las vistas, los sonidos y los olores de la naturaleza. Yo suelo hacerlo todos los días, incluso meditando. El resultado es realmente maravilloso.

Grounding

Según médicos y veterinarios holísticos, los hallazgos de investigación informados y asociados con esta práctica curativa incluyen «efectos terapéuticos sobre la función inmunológica, la salud cardiovascular, las enfermedades respiratorias, la depresión, la ansiedad y los trastornos de hiperactividad». Cuando comenzó la pandemia uno de mis médicos me marcó tres actividades que sí o sí debía realizar: meditar, hacer grounding y moverme. Y aunque ustedes no lo crean, la meditación también ayuda a los animales porque nos relaja. Cuanto más centrados y relajados estemos nosotros, mejor estarán ellos.

Los animales domésticos al igual que nosotros están completamente separados del contacto directo con la tierra. Nosotros porque la vida moderna nos ha empujado a eso y nuestros gatos porque son indoor.

Abdullah Alabdulgader publicó en «Nature» un artículo que evalúa las fuerzas magnéticas de la tierra y cómo estas influyen en el sistema nervioso de los mamíferos. Por esta razón, los factores ambientales energéticos afectan la psicología y los comportamientos de ellos. Los animales son muy sensibles a las resonancias de Schumann, que a 8,7 hercios, son casi idénticas a las ondas cerebrales alfa (relacionadas con la calma, la creatividad, el estado de alerta y el aprendizaje). En lo personal, antes de meditar, yo suelo entrar en alfa.

Amtommio pasaba en conexión con la tierra 20 minutos diarios. Esto lo ayudaba a recuperarse y fortalecer su sistema inmunológico. 


Muchos médicos sospechan que la mayoría de las enfermedades son provocadas por una inflamación crónica durante un período de tiempo prolongado. Por eso, la mayoría de los profesionales holísticos indican la eliminación de la dieta de todos aquellos alimentos pro-inflamatorios (café, harina, tés, gaseosas, lácteos de origen vacuno, etc). Y en el mundo animal sucede lo mismo. Y aunque la enfermedad puede manifestarse de diferente manera según los cuerpos, genética, medio ambiente, alimentación, el punto en común es la inflamación crónica. Por eso es tan importante desterrar los ultraprocesados.

Lo mejor que uno puede hacer, es encontrar un lugar adecuado para poder estar al aire libre con el perro o el gato entre 30 y 60 minutos. Lamentablemente, las plazas y lugares públicos no siempre están libres de stress y ruido. Y si uno no tiene jardín en la casa, la cosa podría complicarse. La solución se llama grounding pad. Esta almohadilla puede ofrecer muchos beneficios tanto para humanos como para perros y gatos. Incluso puede ayudar con las fobias a los ruidos o tormentas.

Lo primero que va a ocurrir seguramente, es la normalización de la sangre. Y luego, cambiará la energía. Es un día a la vez. Yo pongo una alarma en el celular que me recuerde que tengo que salir al jardín para conectarme con la tierra. Y cuando puedo y quieren, voy con mis gatos usando un pretal.


Los mitos sobre los gatos y el pescado

La televisión y los comics han fomentado los mitos sobre los gatos y el pescado. ¿Puede nuestro gato consumir atún enlatado? No.


Es cierto que el atún es práctico, viene en lata, el olor es intenso y a ellos les encanta. También nos puede sacar de algún apuro pero no es un alimento felino natural.
Lamentablemente, el alimento enlatado al igual que sucede con los ultraprocesados, está elaborado con los restos en descomposición de la industria pesquera. Además, muchos tutores alimentan a sus animales sin haber hecho estudios de control y si existe una enfermedad renal subyacente, el exceso de fósforo y magnesio de estos productos podría ser muy riesgoso.

Los mitos sobre los gatos y el pescado

Cadena alimenticia

Hace unos meses, tuve que incorporar «latitas» Agility en la dieta de mis gatos porque Curni Lov no aceptaba el alimento y necesitábamos un «anzuelo» para que todo volviese a la normalidad. Gabriela Despuys, veterinaria y nutricionista, nos recomendó usar las de pollo o carne y descartar las de sabor a pescado. Y eso hicimos. Si revisamos la cadena alimentaria, veremos que los peces depredadores están en la parte superior. Esto significa que pueden contener niveles muy altos de metales pesados, PCB-153 y otras toxinas.
«En 2016, científicos de la Universidad de Nevada, Reno (UNR), midieron el mercurio en más de 100 alimentos para perros y gatos en el mercado. Sus resultados mostraron que algunos de los alimentos para mascotas tenían niveles de mercurio por encima de lo que se considera seguro«. La veterinaria Karen Becker, agrega que «gran parte de la harina de pescado en los alimentos para mascotas se conserva en gran medida durante el proceso de fabricación, a menudo con una sustancia química llamada etoxiquina, que se sabe que causa cáncer».

El gato caza animales pequeños que están en su zona de influencia y el atún, por ejemplo, no entra en esta categoría. Ahora que ya analizamos el mito del pescado como alimento apropiado, ¿en qué momento podemos utilizarlos y de qué modo? Los cornalitos y las sardinas (pescados azules) se usan enteros y como aporte de Omega3. Las sardinas al ser de mayor tamaño, son más adecuadas para perros pero se pueden servir en rodajas como snack y siempre dosificadas según indicación del veterinario-nutricionista. Ahora bien, si hay un problema digestivo o se necesita hacer dieta blanda sí se puede usar un pescado blanco como el filet de merluza sin espinas. Al pescado magro es ideal para usarse en casos puntuales al igual que la pechuga de pollo. ¿De qué modo se sirve? Sellada o cruda. Si vamos a usarla cruda, debe haber estado en el freezer por un mínimo de 7 días.
Nota: Siempre que un animal tenga un problema digestivo, debemos consultar con nuestro profesional de confianza.

"Una mezcla rica en fósforo y magnesio, que puede ser un problema grave en gatos con antecedentes de trastornos del tracto urinario o enfermedad renal".

¿Es recomendable que el gato sea outdoor?

Un animal de exterior suele enfrentarse a muchos problemas y enfermedades. Por eso es importante que al adoptar, evaluemos pros y contras sobre un gato outdoor para tomar la decisión más apropiada.

Ayer vino mi prima y se abrió un debate acerca de los gatos de exterior. Ella considera que no se debe restringir la libertad de un animal y por eso deja al suyo salir, incluso de madrugada. Cuando nosotros elegimos tener una «mascota», lo primero que censuramos es su capacidad reproductiva porque lo castramos. Es imposible tener un gato entero salvo que uno se dedique a la cría responsable. Entonces, esterilizarlo sería la primera supresión que uno le hace al gato. La segunda, es sacarle el alimento húmedo y vivo. Y ahí lo enfermamos porque le quitamos su instinto por naturaleza pero ¿qué ocurre con las salidas? ¿Es recomendable que el gato sea outdoor?

Gato de exte¿Es recomendable que el gato sea outdoor?rior

Este debate no es algo que vaya a resolverse de la mañana a la noche, desde luego. Además, hay ventajas y desventajas en ambos bandos. Es cierto que un gato de exterior se mantiene saludable y activo porque puede explorar, cazar y estar en contacto con la naturaleza. Pero también es cierto que al estar afuera su vida es muchísimo más corta. Un gato de interior vive como mínimo unos 14 años aunque hoy, con los avances veterinarios y una comida adecuada, puede llegar tranquilamente a los 20.

1. Algunas cuestiones.

¿Cuánto vive un animal de exterior? Entre 3 y 4 años. Autos, enfermedades, traumatismos, envenenamiento, gente mala, peleas, aves rapaces, animales más grandes, etc. Por eso sostengo que deben estar adentro y a salvo.
¿Soy egoísta por querer que mis gatos Curni Lov y Dr. Oli Shapiro vivan más tiempo? Probablemente pero prefiero eso a tener que vivir pendiente de si vuelven o no.

Hace muchos años, Oli se escapó de casa cuando abrí la puerta para sacar la basura. Cruzó la calle y pude ver cómo un auto lo atropellaba. Cuando quise agarrarlo, huyó y no lo volví a ver por una semana. Fue una situación espantosa. Quedé destrozada; no podía parar de llorar. Y eso no fue todo: en esa época, en mi barrio estaban envenenando muchos animales, un gatito muy parecido al mío apareció muerto en la esquina de casa y me llamaron para que fuera a reconocer el cuerpo. Entonces, no me molesta en absoluto ser egoísta y querer que estén a salvo.

Gato descansando.


Mi gato dinamita fue creado para fomentar el bienestar animal. Día a día llenamos twitter, instagram, pinterest y FB de tips para que nuestros felinos puedan desarrollarse saludables y libres de stress.

¿Tenés espacio en el jardín de tu casa? ¡Construí un catio! ¿Vivís en un departamento? Poné estantes para que puedan trepar y rascadores de todo tipo para que puedan usar sus garras. Colocá redes para que puedan estar en el balcón sin correr riesgos. ¡Jugá con ellos para incentivar su instinto cazador! Y sobre todo, alimentalos como carnívoros. La otra gran dificultad, al menos desde mi punto de vista, es el control de los problemas urinarios y renales. Si tu gato sale y orina en el jardín y además, se alimenta de croquetas secas, es muy probable que en algún momento, desarrolle FLUTD. Las cajas sanitarias permiten que uno pueda estar atento a eso y en caso de alguna obstrucción, podamos salir corriendo al veterinario. Recordá que las enfermedades del tracto urinario siempre son una urgencia veterinaria.

Los catios, o patios para gatos, son recintos exteriores donde puedan divertirse como si estuvieran en libertad pero sin correr el riesgo de que se escapen, los pise un auto o se envenenen con alguna planta del jardín.


Ahora bien, si aún así vos decidís que tu gato sea de exterior, hay que tomar medidas:
1. Tener una muy buena foto del gato por si desaparece y hay que salir a empapelar el barrio.
2. collar elástico con chapita identificatoria o microchip.
3. Inmunización.
4. Horarios. El gato tiene que tener rutinas y horarios.
5. Basta de sobrealimentarlo. Nada de comida sin límite. Armarles 4 raciones para que tenga que ir y volver varias veces al día, es lo ideal.

Por último, no descartes la posibilidad del catio o del arnés para salir a pasear por el jardín, son muy buenas formas de mantener al gato conectado con la naturaleza pero sin correr riesgos. No a todos los gatos les gusta la correa pero con un buen entrenamiento se puede lograr un gran resultado. Mis gatos salen de este modo y suelen disfrutarlo mucho. Lo fundamental es tomar precauciones y elegir aquel que sea seguro y del que no se puedan zafar.

Temporada de muda

¿Alguna vez fantaseaste con tener la ropa impoluta, libre de pelos de gatos? Con frecuencia me he preguntado cómo hacía alguien como Karl Lagerfeld para mantener su outfit perfecto con Choupette cerca, sobre todo en temporada de muda. Hace unos años, Lupe Balteira me dijo por twitter: «cuando viajo en colectivo, miro a la gente para distinguir a los que tienen gatos de los que no. Me doy cuenta por los pelos de la ropa». Reímos.

Choupette & Karl

1. Hablemos de pelos.

Temporada de muda

Aquellos que convivimos con felinos estamos destinados a convivir con sus pelos en sillones, ropa, piso y demás superficies. Y esto es absolutamente normal y sano. ¿Acaso nosotros no perdemos pelo en la temporada de muda? En casa tenemos todo tipo de cepillos, guantes y rodillos para poder lucir «medianamente presentables» a la hora de salir a la calle. Y aún así, muchas veces se complica.
Los felinos mudan pelo durante todo el año pero hay dos épocas cruciales: otoño y primavera pero, ¿qué es la muda? Es la renovación del recubrimiento que envuelve la piel de los animales. Y en este caso en particular, la renovación de su pelaje para dar lugar al nuevo, que está creciendo internamente. Si no lo están haciendo o si hay zonas en donde crece de forma despareja, hay que consultar al veterinario porque es un claro signo de que algo no marcha bien.

2. ¿Qué hacemos?

Los cepillos son muy importantes

Durante «la temporada de muda» es fundamental peinarlos mucho, como mínimo dos veces por semana, mantenerlos bien hidratados, incorporar aceite de coco (previa consulta con el veterinario holístico) y dejar siempre al alcance hierba gatera para mejorar el tránsito intestinal y ayudar con las bolas de pelo. Y si la primavera ha llegado, hay que prepararse para mantener el manto felino en condiciones porque, en esta época, la muda es más intensa ya que la mitad del cambio que realizan durante el año, se lleva a cabo en estos meses. ¿La razón? Desprenden gran parte de su pelo para cambiarlo por otro más fino, para así soportar mejor el calor.

Una buena hidratación en gatos

Muchos gatos se enferman debido a las dietas secas a base de trigo, almidón, harinas de baja calidad y exceso de sodio. La alimentación es un factor fundamental a la hora de hablar de la salud de nuestros gatos. Y esto va de la mano con una buena hidratación.

1. Carnívoros absolutos.
Los gatos son carnívoros absolutos descendientes de los felinos que viven en el desierto. Y como allí no hay muchas fuentes de agua, tienen menos impulso de sed que otros animales. ¿Es posible que su hidratación se lleve a cabo solo a través del alimento? Desde luego, dado que una presa (rata, ratón, ave) tiene un 80% de agua en su composición.

Gato cazador
Una buena hidratación en gatos

Además, han sido lo suficientemente inteligentes y oportunistas para saber que si encontraban una fuente de agua en movimiento, también podían beber de ella. Ningún ser vivo puede sobrevivir sin agua, algo fundamental a la hora de hablar de la salud del tracto urinario y los riñones. Y lo cierto es que los felinos que comen una dieta barf, consumen el doble de agua que aquellos que solo tienen a su alcance un cuenco de croquetas secas, reforzando así su nivel de hidratación diaria.

Alimentos ultraprocesados

En la actualidad, la mayoría de los gatos que se alimenta con ultraprocesados vive en estado de deshidratación crónica, ya que el agua que consumen no es suficiente y la comida seca no alcanza a cubrir sus requerimientos básicos: un gato de 4,5 debería beber aproximadamente unos 240 mililitros de agua al día. Lo ideal, entonces, es darle al animal una nutrición (fisiológica) apropiada para su especie (fresca, húmeda y balanceada según edad, peso y estado de salud). Ahora bien, si no podés por alguna razón o no tenés tiempo, hay que incentivarlo a beber de otra forma, sobre todo teniendo en cuenta los problemas renales y de tracto urinario que una hidratación deficiente puede provocar.

2. Haciendo un poco de orden.

Los cuencos deben ubicarse en lugares separados.

Como lamentablemente se han puesto de moda los comederos y bebederos altos que dañan los bigotes o aquellos que vienen en dos tazones en una misma base, lo primero que hay que hacer es cambiarlos por un bowl de vidrio de boca ancha para el agua y un plato playo de loza para la comida. Luego, hay que separar el cuenco de agua del plato de comida y de la caja sanitaria. En la naturaleza, leones, tigres y gatos beben de lugares alejados de su zona de alimentación. Esto les ayuda a sobrevivir sin enfermar ya que la proximidad de la presa (animal muerto) al agua podría haber provocado bacterias en el interior de este último causándole problemas de salud. No debemos olvidar que al ser cazadores solitarios no necesitan de un otro para cazar y tampoco comparten alimento.

3. El agua en movimiento.
Los gatos, por lo general, se sienten atraídos por el agua en movimiento porque saben que tienen menos bacterias: al tener un olfato preparado para la supervivencia, pueden sentir el olor de las mismas en el agua. Entonces, lo ideal será colocar un par de fuentes en puntos estratégicos de la casa. Las fuentes, al ser abiertas, permiten que las vibrisas se mantengan libres de stress y que ellos tengan una experiencia visual, olfativa y gustativa muy agradable.

Una buena fuente servirá para incentivar a tu gato a beber