Pelo hirsuto

  1. 1.[pelo] Que es áspero, duro y tieso.»junto con el recuerdo de su primera infancia, estaba siempre el del roce del bigote hirsuto de su padre»
  2. 2.Que está cubierto de este tipo de pelo.»tenía el pelo hirsuto»
Pelo hirsuto

Un pelaje sano, brillante, sedoso y sin caspa es señal de buena salud. Y para que el pelo se vea bien, debemos arrancar por algo básico: una alimentación adecuada para carnívoros absolutos. Esto, junto a los suplementos de calidad (omega3, probióticos, etc), hará que nuestro gato se mantenga hidratado, bien nutrido, con un pelaje brilloso y saludable.

El manto tiene funciones muy importantes más allá del impacto visual: sirve de protección térmica, es aislante físico y cumple una función comunicativa (erizar el pelo para mostrarnos su enfado). Por eso nos indignamos (¡tanto!) cuando les cortan el pelo olvidando que es su forma de protegerse de lesiones, arañazos, quemaduras, etc.

Hidratación vs deshidratación crónica leve

El gato es un animal que se hidrata a través de la comida. Y lamentablemente, el ultraprocesado aporta apenas entre un 4% y un 8% de agua. Y como, a diferencia de los perros, ellos no compensan la falta de agua, viven en estado de deshidratación crónica leve. Por eso es tan importante que lleven una alimentación fresca, húmeda y nutricionalmente balanceada y apropiada para su especie. Los animales, en especial los gatos que son escondedores por naturaleza, pueden deshidratarse sin mostrar signos claros de ello. Seguramente vos creías que tu gato tomaba suficiente agua y por eso no te preocupaba demasiado el asunto, ¿no?

¿Qué otros problemas que pueden existir, además de una alimentación deficiente? Stress, falta de higiene y problemas dermatológicos. El gato de nuestra amiga y seguidora Xoulcat no se acicala y esto hace que ella tenga que incentivarlo para que su pelo no se vuelva una bola de nudos.

Entiendo que a veces es difícil estar atento a todo lo que le pasa a un animal pero, en lo personal, no olvidaré jamás cuando una de las tantas veterinarias que atendió a mi gato, me gritó desde la otra punta del consultorio: «ESE ANIMAL ESTÁ DESHIDRATADO. TIENE PELO HIRSUTO». Y me recomendó modificar el tipo de alimentación. Fue como regar una planta: a la semana, su pelaje había cambiado por completo. Los seguidores de esta cuenta que han cambiado el alimento mal llamado balanceado por comida fresca, saben perfectamente de lo que estoy hablando y les parece un milagro. Muchas cosas mejoran con este cambio: es probable que el animal no vuelva a tener pulgas y se reduce casi por completo el stress de sus órganos (al no poder digerir los hidratos de carbono y cereales de mala calidad, su organismo se estresa).

Rituales felinos.

Peinar al gato dos veces por semana como mínimo, es fundamental. También podemos agregar aceite de coco: si no se lo damos en las comidas, podemos ponerlo en su pata para que lo ingiera al lamerse o bien, colocar una gotas en nuestras manos y luego de frotarnos las palmas, acariciarlos. El stress es algo más complejo porque ellos son muy sensibles pero hay tips interesantes para lograrlo y siempre están las flores de Bach, las feromonas y una buena playlist con música reparadora.

Y como ya saben: ante cualquier duda, acudan al veterinario. Insistan y pregunten todas las dudas sin miedo. Ustedes pagan por la consulta y merecen atención dedicada y amorosa. Hagan un patrón de análisis cada seis meses o una vez al año.

¿Un gato puede comer harinas?

Las grandes industrias nos han hecho creer que los carnívoros pueden comer hidratos pero un gato no puede comer ni harinas ni cereales.

Los alimentos ultraprocesados son muy prácticos pero, ¿puede un gato comer harinas? La respuesta es simple y contundente: NO. Gatos y perros son carnívoros. Los primeros son carnívoros obligados (necesitan carne sí o sí para poder desarrollarse) mientras que los perros son carnívoros carroñeros. El carroñero puede vivir sin comer carne pero a la larga, su cuerpo se podría enfermar si no tiene proteína animal de calidad.

Por desgracia tanto gatos y perros son resistentes a los abusos humanos y pueden vivir bastante tiempo comiendo un alimento biológicamente inapropiado para su especie.

¿Un gato puede comer harinas?

Si uno le diera fideos a un pajarito, por ejemplo, éste se quedaría sin comer hasta morir. Entonces, ¿por qué muchos veterinarios recomiendan el alimento industrial mal llamado balanceado? ¿Acaso será que no es tan malo? Lamentablemente decir «malo» es poco; es malísimo. Y para ser un poco más gráfica, citaré a una veterinaria que conozco: “lo peor que le puede pasar a una mascota, es el humano”. 

Si revisamos nuestro comportamiento con los animales, no hay mucho que dudar. El humano creó el alimento seco (inapropiado para un gato), el humano lo recomienda, el humano lo compra y el humano lo sirve. Y lo más tremendo es que el amor incondicional que decimos tener por nuestros gatos dura hasta que nos dicen «cambiale la comida».

¿Por qué es tan importante que el gato coma un alimento biológicamente apropiado para su especie? En primer lugar, porque es el único animal que se hidrata a través de lo que come. Por lo tanto, necesita alimentos frescos y HÚMEDOS, ricos en agua. Cuando están en la naturaleza y cazan, esa hidratación la obtienen de sus presas. Ellos comen un pajarito entero, con sus vísceras, ojos, sangre, etc. Un pedazo de carne fresca tiene entre un 70 y un 80% de agua mientras que la comida seca, de paquete, entre el 4 y el 7%. Otra razón no menos importante, tiene que ver con el organismo de los gatos y perros que no está diseñado para comer hidratos de carbono.

¿De qué está hecha la comida de paquete? De ingredientes rechazados por la industria de comida para humanos o sea: lo peor del descarte (esto incluye harina de pico y cresta, animales muertos en la ruta, animales de zoológico, estiércol), granos y harinas de mala calidad, metales pesados. Y comer todo esto no solo les produce enfermedades evitables sino que también los puede matar. Así de simple.
Entre el listado de enfermedades que puede producir el alimento mal llamado «balanceado» encontramos: acidez, problemas urinarios, problemas renales, cáncer, diabetes tipo 2, obesidad, pancreatitis, debilitamiento del sistema inmunológico, falla multiorgánica, colangitis, etc.
Entonces, lo mejor que podés hacer es revisar la etiqueta de lo que tu gato (o perro) está consumiendo hoy y si es seco y no apto para consumo humano, cambialo por un alimento biológicamente apropiado para su especie. Exigí al veterinario que te ayude. Es su obligación.