Cambiar la alimentación

Conociendo el trasfondo de la industria del alimento para animales, me parece atroz que sigamos llamándole «balanceado» cuando está lejos de serlo. Y mucho más atroz me resulta que algunos veterinarios, sigan recomendándolo. Si el perro y gato son carnívoros, ¿por qué nos empeñamos en darles de comer un producto a base de harinas, hidratos y cereales de dudosa calidad?
Son esas croquetas secas, momificadas, deshidratas, la causa principal subyascente de la mayoría de las enfermedades de nuestros amados animales domésticos. Cáncer, pancreatitis, duodenitis, alergia, acidez, enfermedad del tracto urinario, diabetes tipo 2, obesidad, vómitos y diarreas son algunas de las cosas que provoca este alimento mal llamado «balanceado».
Y si el profesional que atiende a nuestro gato o perro insiste en los beneficios de darle comida de paquete, es nuestro deber plantearle todas estas cuestiones y exigirle que nos ayude a cambiar la alimentación. O que simplemente nos derive a otro médico veterinario que pueda asesorarnos y acompañarnos en la transición.
Es importante tener en cuenta que también nosotros debemos cambiar algunos hábitos como el de sobrealimentar al animal. Hace unos días, vi fotos de la cocina de una seguidora en donde había cuatro recipientes con comida seca y dos de comida fresca, todos repletos; todos a disposición de los gatos. Por alguna razón siempre creemos que el gato se puede quedar con hambre y  si estamos en casa y nos pide comida, le volvemos a dar porque no soportamos la insistencia. El alimento de paquete, además, está diseñado para ser tan adictivo como lo es la Coca Cola para nosotros, con lo cual, si el animal tiene enfrente un plato lleno, es probable que se pase el día comiendo. También es cierto que la saciedad del gato se desencadena por la presencia de una cierta cantidad de proteína animal en su comida. Si no hay suficiente o si su cuerpo no la reconoce, el gato seguirá comiendo sin fin. Por eso es importante contenernos de llenar el comedero y ordenarnos, para poder luego, ordenarlos a ellos. 

Cómo pasar del alimento industrial a la comida natural

Muchas personas me preguntan cómo hacer para cambiarle la alimentación a los gatos y la verdad es que no creo que haya una sola forma. Todo va a depender del humano, del animal y de aquello que aconseje el veterinario. La MV que atiende a mis gatos, por ejemplo, me aconsejó hacer el cambió de modo rápido. Es probable que si tu gato es jóven y todavía no está tan tomado por el alimento industrial, el cambio sea más fácil ya que estará más interesado en comer y probar lo que sea que le pongas en el plato. Nosotros transitamos dos días muy difíciles, de mucho stress y creo que eso, es lo que hay que evitar a como dé lugar. Entonces, memoricemos estas palabras «amor – paciencia – nada de ayunos», tomemos muy a conciencia la idea de respetar los tiempos del animal y empecemos.

Lo primero que hay que hacer, independientemente de los consejos que te haya dado el profesional, es pasarle un trapo de vinagre al paquete de alimento seco o al tarro donde lo guardás. De este modo, estarás neutralizando el aroma.  El alimento seco, mal llamado balanceado, está diseñado para crear adicción a nivel gustativo y olfativo. Mis gatos se volvían locos porque podían sentir el aroma que venía de la alacena y una noche, ya comiendo alimento fresco, abrieron el mueble, rompieron el paquete y se dieron una panzada.

Otra cosa que me parece importante es limitar la ingesta. Un gato no puede tener comida a disposición las 24 horas. Sé que muchos de ustedes creen que el gato, si está solo, va a pasar hambre y por eso la manía de llenarle los contenedores y no es así. ¿Cuánto es lo que debe consumir el animal de alimento industrial? Dale esa cantidad y no más.  Primero repartí todo en cuatro tandas. Y luego, reducí esa cantidad a tres veces al día. Lo más lógico es que, acostumbrado a no tener límites, tu gato reclame más comida. No importa. El gato debe comer su ración y nada más.
Una vez que ya sea haya adaptado a su nuevo ritmo, ponele en una de las raciones, alimento fresco. Puede ser alguna latita tipo agility o algún otro alimento fresco que te sugiera el veterinario y que esté preparado con productos de buena calidad y de grado humano. Con productos como éstos, generalmente no hay mayor inconveniente. Muchos seguidores hicieron la transición de esta forma y les resultó fácil y sin mayor drama.

Otra forma, es colocando un cucharita de atún en su plato, junto al alimento seco. De este modo tendrá su comida habitual pero también tendrá algo nuevo, con distinto aroma y textura. Aprovechá que los gatos son cazadores y que les encanta robar alimento. Subí el plato de alimento a la mesada o mesa mientras vos cortás cubitos de carne fresca (prefreezada por un mínimo de tres días) y dejalo que huela, se acerque, robe y pruebe.

Siempre agregale fibra (calabaza, brócoli) en la transición, junto con la carne. Si ves que el gato se niega a comer los cubitos que le ponés, pedile al carnicero que pique la carne que vas a usar para esta etapa. Por ejemplo, si elegís paleta, que te pique un trozo de esa carne para que vos vayas probando. De esta manera, el gato no tendrá que masticar e incorporará el nuevo alimento de un modo más fácil. (Nunca uses carne picada de antemano. Siempre picada en el momento y elegí vos el corte).

También podrías ir, muy lentamente, agregando alimento fresco en el plato. Los primeros días, apenas una cucharadita de atún (en lata, bien lavado y al natural). Si come, irás agregando más cantidad con el correr de la semana pero siempre de modo gradual. Y desde luego, no olvides de ir retirando croquetas. Una vez que el gato haya aceptado el nuevo alimento, ya podrás agregar un poquito de calabaza. Luego, empezá a rotar con otros productos como algunos cubitos de pollo o un poco de carne de cerdo. Si ves que no come, tendrás que probar otro modo o volver al punto de partida. No pasa nada. Dale tiempo. El ayuno en un gato puede causar lipidosis hepática.

El caldo de huesos les suele gustar mucho tanto a gatos y perros. Intentá humedecer una ración muy pequeña de alimento seco con caldo con pedacitos del pollo que usaste para prepararlo. Por lo general, al gato le gusta la comida crugiente por eso probá con una cantidad muy pequeña. La hidratación del alimento es fundamental porque el gato se hidrata a través de lo que come. Cuando caza una presa, ahí no solo tiene todos los requerimientos nutricionales completos sino también la cantidad de agua que necesita. (Un pedazo de carne tiene alrededor de un 80% de agua mientras que el alimento industrial, tiene entre un 4 y un 5%).  Si lo acepta, al día siguiente probá aumentando un poco más la proporción de caldo, poné un poco más de pollo y quitá croquetas.

Cuando hables con tu veterinario sobre el cambio de alimentación, no te olvides de pesar al gato. Es muy normal que baje de peso naturalmente dado que está dejando un alimento chatarra pero que el peso que pierda, no sea excesivo. Controlalo.
Un alimento naturalmente balanceado debe contener carne, vísceras, huesos, fibra, semillas trituradas, probióticos y algunos suplementos. Hablá con el veterinario, hacé equipo con él y que te ayude a armar la nueva dieta. Recordá que no todos los gatos son iguales y que algunos tardan más en aceptar los cambios.