Está mal disfrazar a un animal



Resulta muy irresponsable y poco ético intentar volver más humanos de lo que ya son a nuestros animales. Ayer, mientras respondía los mensajes de nuestra cuenta de twitter, me encontré con una señora que, feliz de la vida, estaba compartiendo fotos de sus perros vestidos de reno. Al parecer hay toda una historia conmovedora detrás de esto y eso fue lo que intentaron explicarme algunos de sus más fanáticos seguidores. «Ella es una madrazada y hace todo por los perros», «Vos no la conocés, los viste no por moda sino por amor», «¿De qué abuso estás hablando?» (Flavius), «Somos muchos los que seguimos el trabajo de Agu. Lavate la boca» (Ceci), «Esto no es abuso, buscate un trabajo honesto», etc.

El animal como objeto


El primer gran problema que se presenta acá es la humanización ya que la mujer en cuestión, Agu V, es una rescatista que se considera la madre de estos perros. Al creer que son sus hijos, pasa por alto las necesidades básicas naturales de los animales y es aquí donde comienza el abuso. ¿Te imaginás vistiendo a un pajarito solo para ganar likes en alguna red social? Seguramente el pobre moriría rápidamente pero tanto gatos y perros, al ser ultra resistentes, permiten que hagamos con ellos casi cualquier cosa. ¿Está bien? Desde luego que no.

Jackson Galaxy dijo una vez que lo que más odia de la gente es escucharla decir «a ellos les encanta que les pongamos ropa, corbatines o disfraces». ¿Alguna vez te cruzaste con un animal vestido de reno en la naturaleza? ¿Alguna vez te cruzaste con un perro salvaje usando zapatillas o una corbata? Ellos no necesitan nada de eso. Y cuando los obligamos a usar cualquier objeto fuera del collar o arnés, los estresamos. «Nos estamos pasando de la raya. Es una falta de respeto a su naturaleza», insiste.

«Se trata de una relación. No se trata de una propiedad.
Y en toda relación debe haber consentimiento y acá no lo hay».
Jackson Galaxy


Entonces, cuando nosotros como tutores responsables tomamos alguna decisión respecto de ellos, esta debe ser la mejor para su bienestar. Si vestirlos puede provocar estrés al perro, imaginen un animal rescatado que ha pasado por todo tipo de violencia. ¿Qué derecho tenemos de hacerles semejante cosa? NINGUNA. A un animal estresado le bajan las defensas igual que a los humanos. Y si encima está alimentado con comida ultraprocesada, esto podría enfermarlo severamente.

En el episodio de nuestro podcast dedicado a la humanización animal, el antropólogo Juan Manuel López Manfre dice algo real, concreto y terrible: «todo esto es una moneda de dos caras. Por un lado, humanizarlos significa que los consideramos parte de nuestra vida, parte de nuestra familia pero negando su propia forma de existencia. Los incluimos en el clan pero negando que son otra especie».

Si ellos pudieran hablar, seguramente nos mandarían al demonio pero en cambio se ponen tiesos, se sacuden, tiemblan, tratan de zafarse, agitan la cabeza o se esconden. ¿Y que hacen los dueños? Los fotografían y los exponen para que otras personas compartan y llenarse de corazones. Melisa de Sinergia Animal, remarca: Veo innecesario colocarles botitas, gorras, anteojos, etc. Les puede causar miedo, estrés (innecesario), ansiedad, irritacion, molestia para moverse con normalidad. No porque a nosotros los humanos nos guste o porque se vean tiernos, quiere decir que ellos la esten pasando bien.

Pinterest, ya lo dijimos muchas veces, es el lugar más siniestro sobre la tierra en este aspecto. Allí podemos ver gente que le da dulces (tortas, helados, crema) a perros y gatos. ¡Gente que los hace caer o los pone en peligro solo para filmarlos! Personas que los disfrazan o los asustan. Y todos esas barbaridades son muy bien recompensadas con un montón de seguidores y, lamentablemente, la plataforma no permite denunciar nada de eso.
«Cada vez que entro a tik tok, instagram o facebook y veo un animal disfrazado, simplemente me desgarra un poco las entrañas», concluye Galaxy. A nosotros nos ocurre lo mismo. LOS ANIMALES NO SON COSAS. Apreciemos a nuestros gatos y perros por lo que son. Basta de abuso.

Heredar un animal es un acto de amor

Dejar como único heredero a nuestro gato no es lo mismo que heredar un animal de otra persona. Y hoy queremos aclararlo.

Cuando uno guglea «heredar un animal» lo primero que aparece en el buscador son cosas que nada tienen que ver con esto sino con leyes y dinero. Por eso quisimos hablar del tema y revisar un poco las historias de nuestros seguidores y amigos.

Heredar un animal

Imaginate por un momento que tenés una vida completamente armada y una casa linda e impecable sin animales porque preferís tener libertad de acción. Y un día alguien te llama para decirte: «me queda poco tiempo de vida y necesito que te ocupes de mi gato». Parece algo extremo pero ocurre y bastante más seguido de lo que uno imagina. Tal vez los casos sean menos dramáticos pero la gente suele heredar animales. A veces el traspaso se hace con papeles, dejando todo claro y en orden bajo la mirada atenta de algún escribano y otras veces…

Uno de mis amigos tuvo que hacerse cargo del gato de la novia. Cuando se separaron, la chica le dijo «quedate con René o lo tiro por ahí». Mi amigo no iba a permitir que eso ocurriera pero la idea de convivir con un gato no era algo que lo hiciera muy feliz. Al principio se odiaron. Pasó mucho tiempo hasta que la relación humano – felino se convirtió en un vínculo hermoso. Juan amó a René como nadie. Y viceversa. Y cuando él murió, se tatuó su cara en el brazo.

René en el brazo de Juan

La pandemia y toda la locura, incertidumbre y terror que vivimos, reavivó esto. Muchos, sobre todo los que estamos solos con nuestros animales, nos desesperamos. «¿Qué va a pasar con mi gato si yo muero?» En un momento, algunos llegamos a hacer pactos con otros conocidos para calmarnos. «Okey, si yo muero primero vos te quedás con mis perros y viceversa». Complejo.

Cuando planteamos el tema en nuestra cuenta de twitter, todo estalló. Nos llegaron muchísimos testimonios hermosos, tristes, dramáticos. Fue algo realmente increíble.
Y con ese material, hicimos un episodio memorable de nuestro podcast.
Milagros heredó a Petunia: «Ella vivía sola con su humano y cuando murió, buscaban un hogar para ella. Tenía 10 años y compartimos juntas 6 años inolvidables». Angie, por su parte, nos cuenta que «al morir mi tía me traje sus 2 gatos a casa. A Bingo, mi tía lo había adoptado de otra amiga que había fallecido y a Panty la tenía de bebé». Todas historias de amor absoluto.

Adaptar la casa para el gato

Hay muchos factores estresantes para un animal acostumbrado a vivir en la naturaleza. Adaptar nuestro hogar para un gato, es crucial.

Cuando uno convive con un animal, la casa debe prepararse para tal fin. Sí, debemos adaptar la casa para el gato. Y esos cambios y ajustes deberán satisfacer sus necesidades, procurando su bienestar como primera medida.

Adaptar la casa para el gato


Hace unos días, una seguidora me dijo: «que se arregle con lo que hay. No voy a modificar los ambientes ni mis costumbres para que se sienta a gusto». Por suerte, en esa vivienda hay un perro y el nuevo integrante parece llevarse muy bien con él ya que mantiene conductas afiliativas como el allogrooming (aseo mutuo) y allorubbing (frotado mutuo). De otro modo, estarían frente a un gran problema debido a la falta de estímulos.


Error de comunicación

Los gatos suelen ser un misterio básicamente porque los humanos estamos más acostumbrados a la interacción con los perros y la demanda o indiferencia felina nos termina dejando off side casi siempre. «¿Qué le pasa? ¿Por qué no viene cuando lo llamo?» «Vive pegado a mí, no puedo hacer nada sin el gato» «¿Me necesita o es independiente?»
Y nuestra poca capacidad para decodificar correctamente el idioma felino hace que se produzca el «corto» y es ahí cuando llega el zarpazo y la relación empieza a complicarse por temor. En algunos casos, esto termina con el animal en un refugio porque el tutor no quiere sentirse amenazado.



Preaviso

Antes de todo ataque, hay un preaviso, solo hay que saber distinguirlo. Florencia, otra seguidora de nuestro blog, siempre termina con heridas importantes en sus brazos a causa de esto. No solo no sabe cómo jugar con Maia sino que tampoco logra detenerse a tiempo. Vivir en un monoambiente sin lugar para que la gata descargue su energía empeora mucho la situación. «Fijate en las orejas, en la posición de la cola. Ella te va a avisar cuando se haya cansado», le decimos. Ayer jugó rudo de nuevo y terminó en la guardia porque se le había hinchado la mano tras un zarpazo.

El contacto social de un gato con su tutor es importantísimo pero siempre y cuando sea en los términos del animal y podamos redirigir su instinto cazador a otro objetivo: caña, ratón, pelotita o tronco de árbol. Esos brotes de actividad están relacionados con una conducta predatoria y suelen ser cortos pero hay que tener cuidado.


Los espacios.

La distribución de la casa en determinadas áreas es de suma importancia y deben estar muy bien diferenciadas, sobre todo si hay más de un gato.
«Asegúrate de que cada uno tenga un lugar de descanso individual y apartado. Podría ser la parte superior de un árbol para gatos, una caja (que esté abierta) o un lugar cómodo sobre un estante del armario. Si notas que a uno le gusta esconderse o tomar una siesta en un lugar determinado, considera comprar una cama o manta suave para gatos y ponerla en ese lugar. Es muy importante que cada uno de tus gatitos tenga al menos un área privada a la que pueda retirarse», indica la Dra Karen Becker.




El juego.

La rutina de juego es muy importante para los animales de interior. Lo ideal es hacerlos correr y saltar durante 20 minutos, dos veces al día. ¡Por eso es tan importante la catificación de la casa! De este modo, además del enriquecimiento ambiental evitaremos accidentes. También es fundamental que luego de ese período de actividad intensa, guardemos todo. En casa, por ejemplo, la cañita está un cajón y solo sale de allí cuando vamos a jugar. Y no olvides de cansarlo antes de la última ración de alimento.

Las bandejas sanitarias.

Este es un punto muy complicado porque la mayoría de los tutores se niega a poner la cantidad de literas que un felino necesita. Nadie quiere tener «el baño» en el living pero como diría Jackson Galaxy: «si no podés lidiar con la caja de piedritas, no tengas gato». Tanto en el podcast como en este blog hemos hablado muchísimo del tema. Y no nos vamos a cansar nunca de repetir la fórmula: 1 gato = 1 caja + 1.
¿Cómo debe ser la bandeja?
Baja: para que puedan entrar y salir cómodamente.
Descubierta: para que el polvo no les haga mal, entre otras cosas.
Amplia: para que pueda moverse a su gusto.
Y debe colocarse en lugares socialmente activos.


El aburrimiento causa estrés. Colocar un árbol para gatos o una mesa alta junto a una ventana es una gran opción. El gato podrá relajarse y mirar todo lo que ocurre en el vecindario.


Las ventanas:

El estímulo visual es crucial para un gato de interior. Él debe poder observar lo que pasa afuera, ver la luz y los movimientos de insectos, aves y plantas (catfriendly). Esto es muy enriquecedor pero debemos tomar precauciones para evitar accidentes. Sin redes no habrá balcón ni ventanas abiertas. Y las plantas de ese entorno deben ser siempre aptas.
Ellos aprecian la variedad de luz y el estímulo. Los túneles para jugar son algo realmente fantástico. Y si prestás atención, es altamente probable que lo veas cambiar de ambiente y superficie a lo largo del día.

Mantener a las pulgas y garrapatas naturalmente alejadas

¿Es posible mantener a las pulgas y garrapatas naturalmente alejadas de nuestros animales? Desde luego. Y en este post te explico cómo.


Se acerca el verano y todos sabemos que a medida que sube la temperatura, se renueva la temporada de plagas diversas: hormigas, moscas, mosquitos, pulgas y garrapatas. Esto un verdadero fastidio, sobre todo si tenés un perro que ama revolcarse en el pasto o tu gato se alimenta con ultraprocesados. ¿Qué hacer? Aprender a mantener a las pulgas y garrapatas naturalmente alejadas.

En este sentido, es mejor estar atentos y ser proactivos para evitar un dolor de cabeza mayor que va más allá de una casa infestada de pulgas: gatos con mycoplasma y perros que enferman a causa de las garrapatas.

Hay que mantener a las pulgas y garrapatas alejadas

Lamentablemente muchos productos localizados contra plagas pueden tener muchísimos «contras» y provocar irritación cutánea, convulsiones y parálisis. Y en algunos casos, también la muerte. Entonces, seamos responsables con aquello que usamos en nuestros animales. Bañar a un perro o gato con químicos es una locura total.

Hace algunos años, uno de mis gatos se agarró tiña. «Si él la tiene, todos la tienen», me explicó la veterinaria e inmediatamente tuvimos que lavar toda la ropa con agua hirviendo y enjuagarla en vinagre, tirar todo lo que no pudiera lavarse de ese modo, pasar lavandina (siempre con mucho cuidado) sobre algunas superficies, aspirar dos veces al días toda la casa y sobre todo las cuchas, airear y dejar que entre el sol en las habitaciones y aplicar tópicos en la zona donde se hubiera formado la aureola. Además, me recomendó un splash de vinagre y agua en partes iguales que usamos para vaporizar sillones, camas, almohadones y también sobre el lomo de ellos. Sin dudas, un gran tip.

Nutrición adecuada.

Un animal bien nutrido, hidratado y con el sistema inmune fuerte es la base de todo. Por eso es tan importante una dieta apta para carnívoros, fresca y balanceada según los requerimientos de su especie. Algunos veterinarios holísticos coinciden en asegurar que un animal saludable raramente atraiga pulgas. Además, un sistema inmune fuerte ayudará con toda aquella patología que pueda ser provocado por una garrapata. El grounding sumado a una inmunización adecuada también es de muchísima ayuda y ni hablar de los suplementos como el ajo (en la dosis indicada por el nutricionista) para prevenir los parásitos externos. En casa también usamos una cucharadita de levadura de cerveza en copos para espolvorear el alimento pero esto no es 100% aconsejable para animales alérgicos.

Mucho cuidado con los productos que usamos en casa.

Off, raid, fluido manchester, tabletas y espirales. Todo eso es tóxico para los animales y puede que para nosotros también. Las tabletas están contraindicadas para la gente con asma, por ejemplo. Siempre debemos leer la letra chica. Sí, es complicado porque uno necesita cosas prácticas y efectivas pero también hay que poner en la balanza el resto.

Repelente natural para gatos.
(receta de Karen Becker)

Pulverizador.
–        240 ml de agua.
–        120 ml de vinagre de manzana (preferiblemente orgánico).
–        10 gotas de aceite de Neem.
–        10 gotas de aceite de Catnip.

El vinagre de manzana tiene propiedades antibacteriales, antivirales y es fantástico para repeler pulgas y garrapatas. El aceite de Neem, por su parte, es un excelente repelente para cualquier bichito gracias a su olor. El aceite de catnip funciona para espantar los mosquitos.

Nota: para perros la fórmula es igual a la de los gatos pero se le agregan 5 gotas de aceite de geranio. El repelente se coloca en la heladera y antes de salir, rociás al perro siempre evitando los ojos. Duración aproximada del efecto: 4 horas.

¿Es recomendable que el gato sea outdoor?

Un animal de exterior suele enfrentarse a muchos problemas y enfermedades. Por eso es importante que al adoptar, evaluemos pros y contras sobre un gato outdoor para tomar la decisión más apropiada.

Ayer vino mi prima y se abrió un debate acerca de los gatos de exterior. Ella considera que no se debe restringir la libertad de un animal y por eso deja al suyo salir, incluso de madrugada. Cuando nosotros elegimos tener una «mascota», lo primero que censuramos es su capacidad reproductiva porque lo castramos. Es imposible tener un gato entero salvo que uno se dedique a la cría responsable. Entonces, esterilizarlo sería la primera supresión que uno le hace al gato. La segunda, es sacarle el alimento húmedo y vivo. Y ahí lo enfermamos porque le quitamos su instinto por naturaleza pero ¿qué ocurre con las salidas? ¿Es recomendable que el gato sea outdoor?

Gato de exte¿Es recomendable que el gato sea outdoor?rior

Este debate no es algo que vaya a resolverse de la mañana a la noche, desde luego. Además, hay ventajas y desventajas en ambos bandos. Es cierto que un gato de exterior se mantiene saludable y activo porque puede explorar, cazar y estar en contacto con la naturaleza. Pero también es cierto que al estar afuera su vida es muchísimo más corta. Un gato de interior vive como mínimo unos 14 años aunque hoy, con los avances veterinarios y una comida adecuada, puede llegar tranquilamente a los 20.

1. Algunas cuestiones.

¿Cuánto vive un animal de exterior? Entre 3 y 4 años. Autos, enfermedades, traumatismos, envenenamiento, gente mala, peleas, aves rapaces, animales más grandes, etc. Por eso sostengo que deben estar adentro y a salvo.
¿Soy egoísta por querer que mis gatos Curni Lov y Dr. Oli Shapiro vivan más tiempo? Probablemente pero prefiero eso a tener que vivir pendiente de si vuelven o no.

Hace muchos años, Oli se escapó de casa cuando abrí la puerta para sacar la basura. Cruzó la calle y pude ver cómo un auto lo atropellaba. Cuando quise agarrarlo, huyó y no lo volví a ver por una semana. Fue una situación espantosa. Quedé destrozada; no podía parar de llorar. Y eso no fue todo: en esa época, en mi barrio estaban envenenando muchos animales, un gatito muy parecido al mío apareció muerto en la esquina de casa y me llamaron para que fuera a reconocer el cuerpo. Entonces, no me molesta en absoluto ser egoísta y querer que estén a salvo.

Gato descansando.


Mi gato dinamita fue creado para fomentar el bienestar animal. Día a día llenamos twitter, instagram, pinterest y FB de tips para que nuestros felinos puedan desarrollarse saludables y libres de stress.

¿Tenés espacio en el jardín de tu casa? ¡Construí un catio! ¿Vivís en un departamento? Poné estantes para que puedan trepar y rascadores de todo tipo para que puedan usar sus garras. Colocá redes para que puedan estar en el balcón sin correr riesgos. ¡Jugá con ellos para incentivar su instinto cazador! Y sobre todo, alimentalos como carnívoros. La otra gran dificultad, al menos desde mi punto de vista, es el control de los problemas urinarios y renales. Si tu gato sale y orina en el jardín y además, se alimenta de croquetas secas, es muy probable que en algún momento, desarrolle FLUTD. Las cajas sanitarias permiten que uno pueda estar atento a eso y en caso de alguna obstrucción, podamos salir corriendo al veterinario. Recordá que las enfermedades del tracto urinario siempre son una urgencia veterinaria.

Los catios, o patios para gatos, son recintos exteriores donde puedan divertirse como si estuvieran en libertad pero sin correr el riesgo de que se escapen, los pise un auto o se envenenen con alguna planta del jardín.


Ahora bien, si aún así vos decidís que tu gato sea de exterior, hay que tomar medidas:
1. Tener una muy buena foto del gato por si desaparece y hay que salir a empapelar el barrio.
2. collar elástico con chapita identificatoria o microchip.
3. Inmunización.
4. Horarios. El gato tiene que tener rutinas y horarios.
5. Basta de sobrealimentarlo. Nada de comida sin límite. Armarles 4 raciones para que tenga que ir y volver varias veces al día, es lo ideal.

Por último, no descartes la posibilidad del catio o del arnés para salir a pasear por el jardín, son muy buenas formas de mantener al gato conectado con la naturaleza pero sin correr riesgos. No a todos los gatos les gusta la correa pero con un buen entrenamiento se puede lograr un gran resultado. Mis gatos salen de este modo y suelen disfrutarlo mucho. Lo fundamental es tomar precauciones y elegir aquel que sea seguro y del que no se puedan zafar.

Mejor prevenir que curar

Llevo escribiendo sobre bienestar animal desde el 2015 y, para mi sorpresa, la mayoría de las personas que aseguran amar a sus animales no los cuidan correctamente. Los aman como si fueran hijos pero creen que prevenir es algo que siempre puede esperar «un poco más».


Desde mi punto de vista, siempre es mejor prevenir que curar, brindándole al gato o perro una nutrición apropiada para su especie y teniendo una casa catfriendly. O para decirlo de otro modo: la comida ultraprocesada, esa que en los negocios nos venden como lo mejor de lo mejor, es la causante de muchas enfermedades evitables. Y toda esa vegetación que hace que tu hogar se vea hermoso, podría intoxicar a tu gatito. Entonces, ¿estarías dispuesto a brindarle una mejor calidad de vida a ese animal que convive con vos, eliminando los peligros inmediatos?

1. Hagamos un poco de historia.

Mejor prevenir que curar

En el año 2015 a gato Amtommio le diagnosticaron un fibrosarcoma, producto de una vacuna. Según Pablo Maure (inmunólogo) le explicó a Hello Cats, los fibrosarcomas son tumores subuctáneos que se dan por inoculaciones de diversas sustancias. Este tipo de tumor no es solo muy frecuente sino que requiere de varias cirugías ya que suelen ser reincidentes. Mi gato, además, tenía micoplasma, con lo cual, la situación de su sistema inmune era realmente crítica.

No había muchas opciones pero sí había una esperanza: mejorar sus defensas modificando su comida. «Esto es así: o le cambiás la alimentación o tu gato se muere», me dijo una de las veterinarias que lo atendió por aquellos años. Y eso hice. Al principio inventando recetas, para salir del paso porque realmente no sabía qué hacer y más tarde, «haciendo la tarea» y aprendiendo a formular. ¿Es importante saber formular? Desde luego: una dieta fresca debe ser completa y adecuada en proporciones e ingredientes. Y en esto no hay que improvisar. Lisa Pierson de Catinfo, es muy clara al respecto: «Si lo vas a hacer, hacelo bien o no lo hagas. No es difícil hacer comida para gatos pero hay que hacer la tarea primero (aprender). Y no volverse creativo, agregando u omitiendo ingredientes de una formulación balanceada».

2. Luego del diagnóstico.

Plantas tóxicas

Hasta ese momento yo no sabía nada de animales; creía que los gatos eran de bajo mantenimiento. Y que con castrarlos, darles las vacunas correspondientes, cambiar piedritas y poner alimento seco en un cuenco, bastaba. Incluso los llevaba de paseo a la casa de mis amigos, donde además, había otros gatos. «Para que socialicen», decía. Un disparate total. La noticia es que los felinos se estresan fácilmente, se hidratan a través de lo que comen y por eso es tan importante una nutrición adecuada. Además, son curiosos y podrían caerse si no ponemos redes de contención en terrazas y balcones o mordisquear esas plantas tóxicas que tenemos en casa y enfermarse o morir. Entonces: siempre es mejor prevenir que curar.

Es crucial tener un buen veterinario

3. Mejor prevenir que curar.

No esperemos a que el gato se enferme de los riñones y sea imposible salvarlo para tomar la decisión de modificar su alimentación. Son carnívoros estrictos, necesitan alimentarse según los requerimientos de su especie. ¿Te regalaron lirios? Son letales, toda la planta lo es: el gato pisa el polen, luego se lame y listo, ya tenés una urgencia veterinaria. Acá no vale el «nunca toca» o «si está en el balcón, yo estoy con él» porque todo pasa en un segundo de descuido.

Amtommio falleció en abril del 2018 pero gracias al cambio de alimentación, pudo vivir muy bien a pesar del fibrosarcoma. Y además, dejó un legado: muchos seguidores y lectores han modificado la alimentación de sus animales, ayudándolos a tener una mejor calidad de vida gracias a mi gatito. Porque no es lo mismo estar saludable que sobrevivir. Y tampoco es lo mismo, prevenir que curar.

Amtommio





Stress felino

Hay muchas causas de stress felino, visibles o no. Lamentablemente muchas de ellas están directamente relacionadas con la alimentación pero ojo, no son las únicas. Jackson Galaxy suele ser muy tajante al respecto y en más de una ocasión, ha dicho: «mantén tu mierda fuera de casa. Ni los gatos ni tu familia tienen la culpa de lo que te haya pasado a ti».

1. Vayamos por partes.

Tener un gato (o perro) es una responsabilidad y por lo tanto, hay que cuidarlos e intentar que lo pasen de la mejor manera posible. La dieta, por ejemplo, es un motivo de stress felino. Y no hace falta investigar mucho, solo tenemos que observar lo que sucede con nosotros mismos. Si comemos mal, ingerimos carbohidratos y no tomamos la suficiente cantidad de agua, nuestro cuerpo se inflamará. Y los órganos empezarán a hacer mal su tarea. Lo mismo pasa con los animales.

Los cambios en la rutina, por pequeños que sean, también pueden generar grandes problemas. Y esto incluye cambiar la marca de piedritas, mover la caja sanitaria de lugar, pasar un día entero fuera de casa o invitar amigos a cenar. Sin ir más lejos, la pandemia ha alterado la vida de todos. Y los gatos, al ser tan rutinarios, se han visto muy afectados. Entonces, hay que tratar de bajarles el nivel de stress e intentar de sostener una rutina de la mejor manera posible.

Stress felino

2. Algunos signos de stress felino.

-Agresividad hacia personas u otros animales.

-Destrozos.

-Eliminación inadecuada.

-Marcado fuera de la caja.

-Buscar un escondite.

-Dejar de comer.

Un estudio de la Universidad de Ohio demostró que, aún los gatos más sanos, podían tener más chance de enfermarse si se los sacaba de su rutina. Entiendo que es algo muy complicado de poder resolver porque estamos inmersos en una vorágine que apenas nos da tiempo para tomar un café a las apuradas. Sin embargo, hay que trabajar diariamente con amor y paciencia para nuestro hogar esté libre de stress felino. Rutina, rutina, rutina. Esa es la palabra clave aquí. Levantarnos a la misma hora todos los días, servir las comidas en los mismos horarios y jugar en los horarios habituales. Otra cosa fundamental es dejar de tratar al felino como perro, observarlo y aprender sin querer dominarlo. Ellos son maestros.


3. Alteración de la rutina.

Dr. Oli Shapiro y sus flores

Uno de mis gatos comenzó a marcar los ambientes cuando notó que yo salía más seguido de casa. Usa la litera pero siempre se las arregla para orinar afuera o en la pared y que yo lo vea haciéndolo. «¿Te fuiste? Mirá lo que hago». Y para complicar un poco este cuadro, apareció el gato del vecino en nuestra terraza. Esto realmente empeoró las cosas y mi gato se estresó aún más. Una vez descartado el problema urinario, decidí cambiar las cajas de arena por unas más grandes y empecé a pasar más tiempo con él. Brindarle calidad de juego y atención durante 20 minutos diarios fue más que suficiente para que volviera todo a la normalidad. Y desde luego, incorporé Flores de Bach y feromonas. Silvina Ocampo de @flores4patas nos preparó una fórmula en modo splash para poder pasarle en el lomo tipo masaje-caricia.

4. Buscando una solución.

Consultá cualquier duda con tu veterinario

Si notás que en tu casa hay algún episodio de stress felino, te sugiero consultar con su veterinario holístico y luego, con una terapeuta floral. Lo primero siempre es descartar patologías y por eso la primera parada debe ser el consultorio del profesional cargo de la salud del felino en cuestión. Y además de las flores, hay que armar una buena rutina de juego. Los masajes, por su parte, ayudan muchísimo pero solo debemos hacerlos cuando el animal está receptivo. En casa, por ejemplo, son ellos los que vienen a pedirlos. Recordá que no hay que forzar nunca el contacto con nuestros gatos porque sería totalmente contraproducente. Las feromonas sintéticas no son una solución pero ayudan muchísimo a equilibrarlos. Y al igual que las flores, es un tratamiento y hay que usarlas por un mínimo de 4 meses.

Nota: si ves que tu gato está estresado, no metas otro animal en la casa. Eso solo ayudaría a empeorar las cosas. Los gatos son territoriales y cazadores solitarios. Nunca te olvides de eso.

El manto protector

El manto del gato, además de hermoso es protector. No solo los ayuda a mantenerse calientes en invierno sino que amortigua el calor extremo y brinda información sensorial.

Los que tenemos felinos en casa prácticamente no sabemos lo que es usar un sweater negro libre de pelos. Y eso, en algún punto, nos llena de nostalgia. Es que el manto de los gatos siempre resulta algo controversial: si hay uno de estos animales en la casa, seguramente también habrá pelo en nuestra mesa, sillón, pantalón y notebook. Y salvo que seamos Grace Coddington (*), nuestra ropa nunca volverá a estar 100% impecable.

El manto es protector

Por esta razón, los dueños y tutores de mascotas viven buscando en internet la solución mágica a este problema. Incluso, algunos han llegado hasta la locura de rapar al pobre gato. La Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales (ASPCA) explica que el manto de una mascota no solo funciona como aislante para el cuerpo sino que también lo protege contra las quemaduras solares y el cáncer de piel. Una buena alimentación (húmeda y biológicamente apropiada para su especie), un cepillado diario y paciencia, pueden mejorar mucho la situación capilar de nuestros felinos. El proceso de corte de pelo, además, es absolutamente estresante para ellos. No sometas a tu gato a un stress innecesario solo porque vos pensás que estará mejor pelado o para que tu sillón favorito se vea libre de pelos.
¿En qué situaciones límite podría ser “conveniente” cortarle el pelo al animal? La Dra Becker dice que si hay una razón médica para hacerlo, se puede proceder al corte. Algunos gatos que ya no pueden higienizarse correctamente o cuyo pelo está tan enredado que sufren al ser peinados o aquellos que no pueden limpiarse sus partes íntimas, tal vez necesiten un recorte en el área en cuestión.


También es importante recordar que a ciertos gatos les encanta que los peinen y algunos humanos disfrutan mucho haciéndolo; es un momento de «comunión» inter-especie pero hay otros, sin embargo, que son más ariscos y evitan todo contacto con el peine. ¿Es importante peinarlos? Desde luego que sí. Peinar a nuestro gato no solo es terapéutico sino que además, ayuda a eliminar exceso de pelo muerto, células muertas y suciedad. También es una muy buena manera de revisarlo y chequear si hay pulgas, deshechos de pulgas, caspa, piel reseca, lastimaduras, bultos, tumores, etc. El animal, cuando se alimenta de modo inapropiado (seco y de paquete), suele presentar un pelo hirsuto, lleno de caspa y esto también es importante notarlo porque es una de las «red flags» más claras que el gato nos envía.

Las quemaduras solares pueden ser un verdadero problema para los gatos cuya piel no está protegida por el manto.



Antes de adoptarlo, sabíamos que el pelo era parte del combo. Además, existen muchas formas de quitarlo de nuestras prendas sin dañar a nuestro «conviviente»: añadiendo 120 ml de vinagre en el cajón del suavizante. El ácido acético de este producto hará que los pelos se despeguen de las prendas. Seamos más respetuosos con ellos y aceptemos su naturaleza, su ser animal. Y nunca olvidemos: el manto del gato es protector.


(*) ex directora creativa de Vogue USA.

Estímulo de cacería

El gato es un cazador nato y es algo que jamás debemos olvidar. En aquellos que tienen oportunidad de cazar, esta actividad ocupa una buena parte de su tiempo. ¿Y qué pasa con los demás?

Salvo que sea «outdoor», el gato doméstico perdió la posibilidad de atrapar presas frescas al dejar su hábitat natural. Y por esta razón necesita tener un estímulo de cacería diario para mantenerse activo y liberar stress. Esto puede darse en el horario de juego y formar parte de la rutina del hogar.

Estímulo de cacería

1. Videos de aves.

Cuando leo en internet que los videos para gatos son tendencia desde hace varios años, me pregunto qué pasará con mis fieras bigotudas, ¿gustarán de estas cosas o mirarán para otro lado y se echarán a dormir? Siempre fui bastante escéptica y cuidadosa a la hora de utilizar la televisión (o computadora) para entretener a los gatos. Me parecía algo similar a jugar con el láser y no quería que al final del día, los animales quedaran frustrados por no poder atrapar los pajaritos que rebolotean todo el tiempo en el show de Paul Dinning. Aún así y viendo el comportamiento de los gatos de mi amiga Laura, decidí probar.

«Cada gato difiere en tantas formas como sea posible de cualquier otro gato en particular», dice Carl Van Vecthen en su libro «El tigre en la casa».


2. El experimiento.

Dr. Oli Shapiro quedó hipnotizado mirando la pantalla, sumamente atento a los ruidos y movimientos. Acomodó sus patas en la cama y así permaneció unos veinte minutos. El tema fue la gata, que cuando descubrió lo que estaba pasando, se lanzó sobre el aparato intentando atrapar un colibrí.
Inmediatamente apagué todo y traté de desviar el foco hacia una pelotita que ella adora. Dos días después, cuando me disponía a ver una serie en Netflix, Curni Lov comenzó a ponerse ansiosa, se trepó al mueble y empezó a rascar desesperada sobre las imágenes. ¿Esperaba encontrarse con el colibrí? Esto no había ocurrido antes, es decir: miro televisión sin problemas mientras ellos duermen desde que viven en casa y jamás se pusieron inquietos. Hoy, la encontré parada junto a la tele, esperando. «El tema de que siga prestándole atención a la tele va a ser pasajero, pero sí necesita poner la atención en otras cosas», comenta Carolina de Gaatoba.

«Uno debe ir rotando los estímulos para descubrir qué les gusta: llenar una caja con bollitos de papel, lo pueden encontrar divertido tipo pelotero. También puede funcionar hacerle juguetes de distintas texturas. El papel celofán es una textura distinta, hace ruidito, a algunos gatos le re llama la atención». (Carolina de Gaatoba).

3. Resolviendo el problema.

El objeto del deseo.

Si pensamos el láser como un activador del gato, algo que lo saca de su pasividad y lo hace ponerse en marcha, podríamos decir que es útil y funcional.
Los videos para gatos podrían encuadrarse en este mismo grupo. Una vez que el animal quiere jugar o cazar, deberíamos cambiar el objeto de deseo: láser o pajarito de video por un ratón o una caña con plumas. Si optamos por la caña, debemos permitir que en algún momento, atrape las plumas y permanezca luchando con su falsa presa un rato. Lo fundamental es evitar el stress y frustración de no poder atrapar la presa.
Ahora bien, ¿qué hacemos si el animal se sigue poniendo ansioso cuando encendemos el televisor? Sacarlo del cuarto no es una opción porque él no entendería lo que está ocurriendo ni por qué se lo excluye. «La tele pasó a ser para ella un estímulo de cacería. Hay que redirigirle esa atención a otro estímulo similar. Lo importante es la constancia y el tiempo que puedas dedicar a esto. Hay que probar con otros estímulos para que desgaste energía. Lo que más recomiendo, hacerle juguetitos con el rollo de cocina con agujeritos y adentro golosinas, otro día valeriana o catnip«, insiste Carolina. #Meow





Rascadores

«Si un gato araña muebles es porque necesita arañar algo«, dice atinadamente la Dra. Marci Koski. ¿Por qué, entonces, a los humanos nos cuesta tanto entender esto? Nos encantan los gatos pero no soportamos su conducta felina.

Los gatos, cuando están en la naturaleza, usan las garras para capturar sus presas, cazar, trepar a los árboles, defenderse de otros depredadores o escapar. Con esto, lo que queremos remarcar, es que rascar es parte de su comportamiento instintivo y por esta razón, es sumamente importante que, dentro de lo posible, tengan acceso a rascadores, troncos y otro tipo de superficies para ese fin.

“Nuestro deber es aprender a redirigir la acción a una superficie adecuada. Y pasa lo mismo prácticamente con cualquier cosa en el entorno del gato. Me parece que solo es cuestión de enseñarle a los humanos las necesidades de los gatos como depredadores silvestres y carnívoros.

Hemos metido a gatos silvestre en nuestros hogares. ¿Cómo podemos recrear en nuestra casa lo que necesitan?”, destaca la Dr. Marci.

En uno de los episodios de nuestro podcast, hablamos de aquellas cosas que rompen nuestros gatos y los sillones y sommiers, encabezan la lista. Por eso es muy importante prestarles atención y no retarlos. Algunos, rascan horizontalmente y otros, lo hacen de modo vertical. Uno de mis gatos, por ejemplo, amaba recostarse boca arriba para poder rascar la base del colchón. Pero así como todos los gatos son diferentes, las superficies que aman rascar, también son muy variadas. Si le gusta tu sillón nuevo, podés rociar el mueble con agua y vinagre (en partes iguales). No te preocupes por el olor ya que al secarse, los humanos dejamos de percibirlo pero los gatos, no. Luego, comprale un buen rascador y colocalo junto a ese objeto de deseo. ¿Cuántos rascadores hay que tener? Todos los que hagan falta. En casa, incluso, cambiamos la cama y pusimos una base de palets para que rascar allí no implicara ningún problema: son baratos y fáciles de cambiar, llegado el caso. Y ellos, felices.
«Tener un gato en casa significa que estás compartiendo tu vida con un animal que, por suerte, nunca será completamente domesticado», dice la Dra. Karen Becker. Y lo cierto es que hay felinos que aunque llenes la casa de rascadores, árboles, troncos y repisas, seguirán arañando superficies prohibidas y otras pertenencias. Entonces, a la hora de adoptar, tenés que tener presente esto y evaluar si vas a ser capaz de soportarlo o no.