Terapia floral para gatos

Mi relación con las flores de Bach se remonta al año 2008: yo estaba pasando un momento pésimo y mi amiga Nadina me recomendó a su terapeuta floral. Ese primer aproach fue realmente extraordinario. Mi psicoanalista hablaba directamente con la persona que me armaba las preparaciones y así formaron un equipo de trabajo que me ayudó notablemente a superar ciertos cambios críticos en mi vida. Con los años y habiendo tenido tan buenos resultados, apliqué la terapia floral para mis gatos. Y el efecto fue aún mucho mejor.

Hay algo en los felinos, probablemente su extrema sensibilidad, que los vuelve más receptivos a las flores. Cuando llegó Curni Lov a casa, uno de mis gatos se estresó tanto que le bajaron las defensas y enfermó. En ese momento yo sabía poco y nada de animales y cometí el grave error de no hacer la adaptación y mi casa se convirtió en un campo minado. La veterinaria que atendió a Amtommio en aquella urgencia me reprendió severamente, haciéndome entender que había puesto en peligro a mis otros animales. Por suerte, todo se normalizó y Curni quedó oficialmente integrada a la familia. Pero para eso, debimos recurrir a las flores.

Terapia floral para gatos


1. ¿Qué son las flores de Bach?

Son una serie de esencias naturales utilizadas como remedios energéticos para tratar situaciones emocionales como miedos, fobias, stress, depresión, etc. Y de este modo, ayudar a que las personas puedan avanzar y evolucionar en su vida. Fueron descubiertas entre 1926 y 1934 por el médico, homeópata y bacteriológo inglés, Edward Bach y desde entonces muchos profesionales las utilizan para complementar tratamientos tanto de humanos como a nivel veterinario.

2. ¿Cómo funcionan en animales?

Según explica Silvina Ocampo de Flores4Patas: «los sistemas florales tienen valor terapéutico, existiendo múltiples preparados para abordar el tipo de padecimiento de nuestros animales. Ya sea para reactividad, agitación, angustia o miedo, todas estas esencias se preparan para ayudarlos, con una mejoría notable en la mayoría de los casos».
Hay muchas formas de tomarlas pero ella me arma unos «Splash» para que pueda vaporizar las flores por el manto de mis gatos. Eso crea un vínculo de amor y conexión difícil de explicar, a tal punto que vienen solos a buscar su dosis.

3. El duelo.

Cuando murió Amtommio, mis gatos sintieron muchísimo su ausencia ya que él era el puente, el nexo. Y yo no podía parar de llorar. Los humanos muchas veces olvidamos que los gatos son esponjas energéticas y todo lo que nos ocurre los afecta muchísimo. Mi estrés y mi pena se trasladó a ellos, que fueron adoptando actitudes de Tony como para que yo no lo extrañara tanto. Así fue como el Dr. Oli Shapiro empezó a sentirse algo perdido mientras que Curni Lov se volvía más intensa y agresiva. Nada de eso estaba bien.

4. Primera parada: veterinaria.

Lo primero que hicimos fue consultar con Julia Lavalle (veterinaria biológica) y hacer estudios completos en una clínica para descartar patologías subyacentes. Julia, con muchísimo amor, revisó la historia de vida de cada animal y la mía porque, como bien sabemos, todo lo que pasa en el hogar repercute en ellos. Tanto Curni como el Dr. Oli Shapiro estaban en perfectas condiciones pero había que controlar más el nivel de stress y les aplicó terapia neural.
Y entonces… ¡la pandemia, la neurosis colectiva y de nuevo los miedos!

5. Medicina energética.

Si bien medito desde el año 2010 no siempre puedo manejar correctamente la incertidumbre. Y la cuarentena hizo que muchas cosas olvidadas volvieran a aflorar. Hablando con Silvina, ella me propuso armar un tratamiento para mis gatos con el fin de ayudarlos a transitar todo ese torbellino de emociones porque yo hacía balancing, grounding y meditación pero ¿y ellos? Había que hacer algo y así fue que arrancamos con unos preparados puntuales para cada uno.
Las terapias florales no son algo mágico. Es fundamental tener paciencia, observar al animal para luego poder comunicárselo al profesional. Como dice Jackson Galaxy: «en un mundo perfecto, el cuerpo físico y el energético funcionan armónicamente pero en la vida real, en el aquí y ahora, hay muchos desequilibrios».

«Los tratamientos florales son una forma natural de cuidar y mejorar la calidad de vida del animal», comenta Silvina Ocampo.

6. Dr. Oli Shapiro.

El mundo sigue revolucionado y yo también. Por eso mi gato continúa tomando flores y buscando su eje. Hace unas semanas, Silvina hizo un preparado nuevo para ayudar a empoderarlo pero es tan sensible, que en pocas horas pasó por todos los estados: durmió, se escondió, se alejó de nosotros, intentó independizarse y orinó fuera de la caja. Los gatos son muy buenos a la hora de camuflarse para no ser vistos y, en este caso, resetearse. Hay días en que mi gato desaparece por completo de la escena y no lo volvemos a ver hasta la hora de comer. Los bloqueos energéticos hay que eliminarlos y mi gatito está intentando encontrar su equilibrio, cortando un poco el lazo conmigo y volviendo a ser más él.

Dr. Oli Shapiro by Eduardo Morcillo




Ronroneo

El ronroneo sigue siendo algo misterioso. Y aunque los humanos suponemos que es una muestra de amor y felicidad, no siempre es así.  

El gato es muy particular y como siempre decimos, no hay dos iguales: es maravilloso oírlos ronronear pero no todos se comunican del mismo modo.
Algunos, por ejemplo, nunca ronronean y esto no significa que sean menos felices que aquellos que sí lo hacen. El ronroneo es una práctica que comienza al segundo día de nacer, junto con el amasado, y depende mucho del carácter del animal. Mi gato, Dr. Oli Shapiro, empezó a ronronear de adulto pero para poder percibir el sonido, todo debe estar en silencio y a veces, es necesario tocarle la zona gutural a fin de captar la vibración. También hay gatos que siempre ronronearon y de buenas a primeras, ya no lo hacen.

Si hubiera que elegir un sonido universal para la paz, votaría por el ronroneo.
B.L. Diamond


1. Teorías sobre el ronroneo.
A pesar de la cantidad de teorías al respecto, todavía se desconoce su origen. Aunque se ha demostrado que el sonido se produce a través de la vibración intermitente de la laringe y los músculos diafragmáticos. Según algunas investigaciones que se han hecho sobre la psicología de los gatos, estos usarían el «ronroneo» para atraer y manipular la atención humana. Desde luego, esta es tan solo una de sus formas de comunicarse porque también pueden percibir nuestras emociones y responder frotándose contra nuestro cuerpo o golpeándonos con la cabeza.

«Los gatos ronronean durante la inhalación y la exhalación con un patrón constante y de frecuencia entre 25 y 150 Hz. Varios investigadores han concluido que las frecuencias de sonido en este rango pueden mejorar la densidad ósea y promover la cicatrización», dice la Dra. Soledad Torres Alvarado. 



2. Relación de las madres con su cría.
¿Es real que ellas se comunican con sus cachorros mediante el ronroneo? Es amorosamente cierto: durante y después del parto, la gata se comunica de ese modo con sus gatitos. Y al cabo de unos dos días, ellos ya están capacitados para comunicarse así con ella. Seguramente esta noche todos prestaremos más atención al ruido que emiten nuestros felinos, ansiosos por descubrir tonos, frecuencias y significados. Y si no ronronea, se comunicarán de algún modo igualmente encantador.

«Y aunque es tentador afirmar que los gatos siempre ronronean cuando están felices, es más plausible que el ronroneo del gato sea usado como un medio de comunicación y una fuente potencial de auto-sanación. Muchos de ustedes quizás ya la hayan experimentado sin darse cuenta», concluye la Dra. Torres Alvarado.

El mejor transportín

Si hay animales en la casa, el transportín debe estar integrado a nuestra vida. Esa es la única forma de que el gato no lo vea como una amenaza a la hora de ir al veterinario.

El mejor transportín

Es curioso pero aún hay personas que minimizan la importancia del transportín aún teniendo dos o más gatos y lo cierto es que se trata de un objeto fundamental a la hora de ir a consulta veterinaria o salir de casa con el gato por algún imprevisto.

1. Los modelos.

Hoy por hoy, la variedad de transportines disponibles en el mercado es casi infinita. Hay mochilas con claraboya, bolsos con cierres, cajas rígidas, bolsos más rígidos con abertura frontal, etc. Lo mejor es elegir siempre un transportín clásico (Guliver es una de las mejores marcas que podemos encontrar en Argentina) que tenga dos tipos de abertura: superior y frontal. Es feo y poco cool pero es lo mejor para el animal y bastante práctico a la hora de sacar al gato durante la consulta. Además, es seguro, fácil de limpiar, tiene buena ventilación y permite que el gato pueda sentirse levemente más relajado al salir de casa.

2. La seguridad.

Al gato no le gusta estar enjaulado y suele estresarse mucho cuando lo metemos en la caja transportadora, exponiéndolo a una situación que no puede controlar. ¿Y por qué este tipo de transportador es el mejor? Porque tiene el espacio justo para que el animal vaya cómodo sin que se le derrumben los laterales (en el caso de los bolsos, por ejemplo) y porque puede viajar seguro cuando vamos en el auto.
Además tiene muy buenos cierres, algo fundamental para evitar la fuga del felino. Vienen en tres tamaños, según el peso del animal. Y son muy duraderos. Recuerden que el transportador debe formar parte de nuestra vida y estar al alcance del gato en todo momento para que, cuando lo tengamos que llevar a la consulta, no lo sienta como una amenaza.

La importancia de la hidratación

Muchos tutores creen un cuenco de agua es suficiente para mantener los riñones del gato en óptimas condiciones. Lamentablemente, la importancia de la hidratación va mucho más allá.


¿Sabías que los gatos son los únicos animales que se hidratan a través de la comida? A veces, olvidamos la importancia de la hidratación y por eso, incentivarlos a beber es crucial.
Los gatos son carnívoros absolutos y descienden de los felinos que viven en el desierto. Y como allí no hay muchas fuentes de agua, tienen menos impulso de sed que otros animales.

La importancia de la hidratación


Cuando están en la naturaleza y cazan un ratón o un pájaro, encuentran allí todos los requerimientos necesarios para vivir. Una presa, con sus huesos, ojos, sangre y vísceras, tiene entre un 70 y un 80% de agua.

Lamentablemente, el bajo consumo de agua puede llevar a que tu gato pierda energía y empiece a tener el pelo hirsuto y un mayor riesgo de obstrucción uretral, sobre todo en machos.

Ocho problemas de salud que pueden causar deshidratación:

Diarrea
Vómitos
Diabetes
Golpe de calor
Regurgitación
Lipidosis hepática
Afección renal
Hipertiroidismo

Deshidratación crónica leve

Uno de los mayores peligros del alimento ultraprocesado es la deshidratación crónica leve a la que se ve sometido el animal.

Sin ponernos paranoicos, revisemos las encías de nuestro gato. Si están secas y pegajosas, hay que hacer urgente un chequeo completo para saber qué está pasando. En cambio, si están rosadas y húmedas, es altamente probable que todo esté okey.
Las alteraciones en el comportamiento siempre son signos a atender. ¿Está aletargado o duerme más que de costumbre? Ojo! Tampoco debemos olvidar que después de cada episodio de vómito o diarrea debemos rehidratar al gato. No importa si se trata de un episodio aislado o de un problema subyacente: si vomita o tiene diarrea se deshidratará con rapidez.

¿Cómo podemos ayudarlo?
Primero, visitando un buen veterinario nutricionista de gatos que nos arme una dieta fresca y húmeda para nuestra mascota. Y luego cambiando su recipiente de agua de plástico por uno de vidrio o cerámica. Si es de vidrio y transparente, mucho mejor.

El agua de la canilla no siempre es la más adecuada para ellos por las mismas razones que no es la más adecuada para nosotros: contiene pesticidas, metales pesados, cloro, fluoruro, cromo-6 y glifosato. Por esto, es fundamental que utilicemos agua filtrada pero por medio de un filtro apropiado que elimine todos aquellos productos peligrosos del suministro de agua. Y si no es filtrada, agua de botella baja en sodio.

También podés usar una fuente para gatos. Por lo general, ellos adoran estas fuentes porque les llama la atención el agua en movimiento y es un modo de enriquecer el ambiente de nuestro felino.