¿Un gato puede comer harinas?

Las grandes industrias nos han hecho creer que los carnívoros pueden comer hidratos pero un gato no puede comer ni harinas ni cereales.

Los alimentos ultraprocesados son muy prácticos pero, ¿puede un gato comer harinas? La respuesta es simple y contundente: NO. Gatos y perros son carnívoros. Los primeros son carnívoros obligados (necesitan carne sí o sí para poder desarrollarse) mientras que los perros son carnívoros carroñeros. El carroñero puede vivir sin comer carne pero a la larga, su cuerpo se podría enfermar si no tiene proteína animal de calidad.

Por desgracia tanto gatos y perros son resistentes a los abusos humanos y pueden vivir bastante tiempo comiendo un alimento biológicamente inapropiado para su especie.

¿Un gato puede comer harinas?

Si uno le diera fideos a un pajarito, por ejemplo, éste se quedaría sin comer hasta morir. Entonces, ¿por qué muchos veterinarios recomiendan el alimento industrial mal llamado balanceado? ¿Acaso será que no es tan malo? Lamentablemente decir «malo» es poco; es malísimo. Y para ser un poco más gráfica, citaré a una veterinaria que conozco: “lo peor que le puede pasar a una mascota, es el humano”. 

Si revisamos nuestro comportamiento con los animales, no hay mucho que dudar. El humano creó el alimento seco (inapropiado para un gato), el humano lo recomienda, el humano lo compra y el humano lo sirve. Y lo más tremendo es que el amor incondicional que decimos tener por nuestros gatos dura hasta que nos dicen «cambiale la comida».

¿Por qué es tan importante que el gato coma un alimento biológicamente apropiado para su especie? En primer lugar, porque es el único animal que se hidrata a través de lo que come. Por lo tanto, necesita alimentos frescos y HÚMEDOS, ricos en agua. Cuando están en la naturaleza y cazan, esa hidratación la obtienen de sus presas. Ellos comen un pajarito entero, con sus vísceras, ojos, sangre, etc. Un pedazo de carne fresca tiene entre un 70 y un 80% de agua mientras que la comida seca, de paquete, entre el 4 y el 7%. Otra razón no menos importante, tiene que ver con el organismo de los gatos y perros que no está diseñado para comer hidratos de carbono.

¿De qué está hecha la comida de paquete? De ingredientes rechazados por la industria de comida para humanos o sea: lo peor del descarte (esto incluye harina de pico y cresta, animales muertos en la ruta, animales de zoológico, estiércol), granos y harinas de mala calidad, metales pesados. Y comer todo esto no solo les produce enfermedades evitables sino que también los puede matar. Así de simple.
Entre el listado de enfermedades que puede producir el alimento mal llamado «balanceado» encontramos: acidez, problemas urinarios, problemas renales, cáncer, diabetes tipo 2, obesidad, pancreatitis, debilitamiento del sistema inmunológico, falla multiorgánica, colangitis, etc.
Entonces, lo mejor que podés hacer es revisar la etiqueta de lo que tu gato (o perro) está consumiendo hoy y si es seco y no apto para consumo humano, cambialo por un alimento biológicamente apropiado para su especie. Exigí al veterinario que te ayude. Es su obligación.